El gran objetivo de Cruz Azul en el mercado de pases era reforzar su delantera para el segundo semestre de Nicolás Larcamón al mando del equipo. Luego de la salida de Ángel Sepúlveda, el club estaba obligado a buscar más variantes en ofensiva. Sobre todo considerando que Gabriel Fernández tiene un historial de lesiones que no da confianza para que sea el único delantero de la plantilla.
Bajo esta premisa, La Máquina fichó a Christian Ebere y Nicolás Ibáñez sobre el cierre del mercado de pases. Los dos son atacantes con características diferentes, pero de jerarquía al venir de clubes importantes como Nacional y Tigres. Es verdad que el nigeriano fue criticado por irregular y el argentino dejó de ser tenido en cuenta por Guido Pizarro, pero ambos encajan con el sistema del entrenador.
Ante las dudas sobre cómo Larcamón manejará la delantera, el entrenador señaló la diferencia que existe entre sus delanteros: “Hay un contraste marcado entre lo que nos puede dar Christian (Ebere), a lo que nos puede dar Nico (Ibáñez) y el Toro (Fernández). Chrisitan es un jugador con muy buenos desmarques a la profundidad, con una virtud para estar perfilado y desmarques a la espalda de la última línea. No es un jugador más pidiendo la pelota, sino que todo el tiempo está desmarcándose”.
“En el caso de Nico, es un futbolista 100% de área, que está todo el tiempo pensando en estar perfilado para finalizar y no tanto en la construcción de la jugada. Son rasgos distintos a los que nos da el Toro, quien es el más integral de los dos porque puede jugar tranquilamente atrás del 9, también como referencia… pero tiene esa intención de participar de las jugadas que hace perder esa referencia sobre la última línea. Es a partir de ahí que, con ellos tres, contamos con diferentes variantes”, finalizó Larcamón en su explicación.
El sacrificado en Cruz Azul para jugar con un sistema con doble nueve
Algo que también marcó Nicolás Larcamón en conferencia es que tiene planificado utilizar un esquema con dos delanteros para algunos partidos. Si bien no es una novedad para el entrenador ya que lo hizo en la última liguilla, le ha dado más prioridad a poblar la mitad de la cancha. De esta manera, en caso de cambiar el sistema, da la sensación de que Charly Rodríguez o Jeremy Márquez serían los sacrificados para sumar una pieza más en ataque.
Lo que sucede es que Agustín Palavecino, una pieza fundamental para el director técnico, tiene experiencia ocupando posiciones más defensivas en la mitad de la cancha. Entonces, su presencia para darle equilibrio y criterio al equipo sería esencial para que el nuevo sistema funcione. De hecho, en el juego de vuelta en la semifinal contra Tigres, fueron Charly Rodríguez y José Paradela los que salieron para acomodar el equipo y así ingrese Ángel Sepúlveda ingrese al lado de Gabriel Fernández.
