Después de semanas marcadas por la duda, la presión y las críticas, Cruz Azul necesitaba algo más que un resultado positivo. El duelo ante Atlas, correspondiente a la segunda jornada del Clausura 2026, apareció como una prueba de carácter para un equipo golpeado por su debut y cuestionado desde todos los frentes.

La Máquina respondió en el Estadio Cuauhtémoc, su nueva casa, con una victoria contundente, pero el verdadero impacto del partido se extendió más allá de los 90 minutos. En la rueda de prensa posterior, Nicolás Larcamón dejó un mensaje que resonó fuerte en el entorno celeste y puso el foco en uno de los nombres más discutidos del plantel: José Paradela.

El tanto de Paradela no fue uno más. Llegó tras una larga racha sin goles ni asistencias que había encendido las alarmas y alimentado el debate sobre su nivel en Cruz Azul. Su tiro libre, ejecutado con precisión, sumado al festejo de “sacarse la mufa”, simbolizó un desahogo personal y colectivo. Ese momento funcionó como un punto de quiebre emocional.

Agustín Palavecino y José Paradela reeditan una gran sociedad. (X @CruzAzul)

El DT no esquivó las críticas previas, y explicó que en el fútbol existen ventajas que van más allá de lo táctico. Habló del aspecto humano, del vínculo entre los futbolistas y de cómo ciertas sociedades pueden potenciar rendimientos individuales que parecían estancados. Fue allí que profundizó en la influencia de Agustín Palavecino, su viejo socio, como factor determinante.

Esa ventaja socio-afectiva que se da por el relacionamiento más a nivel humano existe y es innegable“, señaló el entrenador, y recordó que a lo largo de la historia del fútbol han existido innumerables sociedades que funcionaron y quedaron en la memoria por el impacto que generaron dentro del campo.

Todo lo que Nicolás Larcamón dijo sobre José Paradela

Larcamón reconoció que tanto el cuerpo técnico como el propio Paradela venían siendo muy autocríticos con su rendimiento reciente. Admitió que el mediocampista había perdido el impacto que supo tener, no solo en los primeros partidos del torneo anterior con Cruz Azul, sino también en comparación con la regularidad y el peso ofensivo que mostró desde su llegada a Necaxa.

Frente a ese escenario, la llegada de Agustín Palavecino apareció como un punto de inflexión. “Con la llegada de Agus, sin dudas que él aprovechó esa fuerza de lo que genera un compañero con el cual te entendés, también te asiste, te construye, te progresa”, explicó Larcamón, poniendo el acento en la sociedad que ambos construyen dentro del juego.

Contó que se buscó un cambio en la posición de Paradela dentro del campo, con la intención de potenciar sus virtudes, y valoró la rápida adaptación del futbolista a ese nuevo rol. “Tácticamente le planteamos otro posicionamiento y lo supo posicionar de manera espectacular”, remarcó.

Sin embargo, dejó en claro que su valoración va más allá de los goles, las asistencias o el rendimiento puntual. Subrayó que lo que más aprecia del argentino es su compromiso permanente con el equipo. “Siempre se brinda al 100% por esta camiseta, por defender a sus compañeros”, afirmó, destacando una actitud que considera fundamental en Cruz Azul: “quiero siempre a ese tipo de jugadores en mi equipo“.