El último fichaje que realizó Cruz Azul para afrontar la temporada fue el de Nicolás Ibáñez, quien no iba a ser tenido en cuenta en Tigres. A pesar de que supo ser campeón de goleo de la Liga MX, su llegada a Nuevo León no lo benefició para nada. Asimismo, Nicolás Larcamón estaba en la búsqueda de un delantero centro nominal que pueda competir con Gabriel Fernández.
Más allá de que el Toro es una pieza importante para La Máquina, ha presentado molestias físicas durante todo el semestre. Por lo tanto, Larcamón tomó la decisión de utilizar como titular a Nico Ibáñez en el Clásico Jóven frente al América. Para la mala suerte del atacante argentino, al minuto 30 realizó un mal movimiento que le impidió seguir en el campo de juego.
La realidad es que había mucha preocupación alrededor del estado de Ibáñez porque ni siquiera podía pisar con su pierna derecha. Luego de hacerse los estudios pertinentes, Cruz Azul confirmó que sufrió una una ruptura muscular en el gastrocnemio y sóleo de la pierna derecha. Aunque estará de baja por varias semanas, lo positivo es que el tendón de Aquiles no se vio afectado; hay esperanzas de que pueda estar en la liguilla.
El gastrocnemio es lo que se conoce comúnmente como el gemelo, sería el músculo más superficial y voluminoso de la pantorrilla. Por otro lado, el sóleo es el músculo ancho y grueso situado en la parte posterior de la pantorrilla, debajo del gemelo. Esta no es una lesión muy común en el futbol, pero en el baloncesto sí es frecuente por el movimiento que hacen los jugadores. Las siguientes semanas serán esenciales para determinar cuándo estará disponible Nico Ibáñez.
Los goles que perderá Cruz Azul con la lesión de Nicolás Ibáñez
La verdadera preocupación con la ausencia de Nicolás Ibáñez es que no hay otro jugador que pueda ocupar su lugar. Mientras que Christian Ebere no es un delantero centro nominal, Mateo Levy perdió mucho terreno en los últimos meses. Desde su llegada a Cruz Azul, el delantero de 31 años anotó 4 goles y repartió 1 asistencia en 13 partidos disputados, siendo titular solamente en 6 oportunidades.
Es evidente que sería una baja muy sensible en caso de que no llegue a recuperarse para la fiesta grande del futbol mexicano. La ida de los cuartos de final del Clausura 2026 está pactado para disputarse entre el 2 y 3 de mayo, mientras que la vuelta se disputaría una semana más tarde. Esto le daría al futbolista casi tres semanas para recuperarse; las semifinales de ida se jugarían entre 13 y 14 de mayo, y la vuelta entre 16 y 17 del mismo mes.
