Cruz Azul ha vivido una transformación profunda en los últimos torneos. De la incertidumbre y resultados adversos, volvió a ser protagonista, competitivo y con ambición renovada. En ese proceso, pocas voces representan mejor ese cambio que la de Willer Ditta, un futbolista que llegó en medio de la tormenta y hoy es uno de los líderes del vestidor.
El colombiano aterrizó en La Noria en julio de 2023, procedente de Newell’s, en un momento donde el equipo no encontraba rumbo. Aquel primer semestre estuvo marcado por la irregularidad y la frustración, tanto para los jugadores que ya estaban como para los recién llegados que buscaban competir por cosas importantes.
Sin embargo, el giro fue tan abrupto como contundente. Cruz Azul pasó de pelear en la parte baja de la tabla a disputar una final en el Clausura 2024 y, posteriormente, a conquistar la Concachampions 2025. Hoy, bajo el mando de Nicolás Larcamón, el equipo encontró identidad, solidez y una mentalidad que lo tiene nuevamente entre los candidatos y en los dos frentes.
El desahogo de Willer Ditta en Cruz Azul
En ese recorrido, Ditta no olvida de dónde viene el grupo. El zaguero recordó los momentos más difíciles que atravesaron en sus primeros meses, dejando claro que el éxito actual tiene raíces en una etapa de mucho aprendizaje. “Ese semestre fue muy frustrante para todos. El hecho de ir jugando y no ganar 1, 2, 3, 4 partidos, de ir de 12°, 13°, 14° en la tabla, era muy, muy complejo para nosotros”, confesó.
Pero, el cambio de un torneo a otro marcó un antes y un después en la historia reciente del club, con una evolución que desembocó en la conquista internacional. “Después nos toca jugar una final y llega la Concachampions. Para nosotros fue un desahogo total, el hecho de ganarla, la forma en la que lo ganamos, dejando atrás a los equipos que dejamos… Creo que fue un orgullo inmenso realmente”, afirmó.
La gran espina: Cruz Azul va por la Liga MX y más historia internacional
A pesar de ese logro, en Cruz Azul no hay espacio para la conformidad. Por el contrario, el éxito en Concacaf parece haber elevado aún más el nivel de exigencia interna. Y ahí aparece la gran revelación de Ditta: la cuenta pendiente que obsesiona al grupo.
“Si bien es cierto que logramos conseguir algo muy importante que fue la séptima de Concacaf, tenemos una espina muy, muy grande con la Liga MX… queremos conseguir la Décima, la tan anhelada. Todos la queremos y creemos, somos conscientes que podemos conseguirla ahora”, aseguró con firmeza, dejando claro que el campeonato local es el gran objetivo inmediato.
La ambición, sin embargo, no se detiene ahí. El colombiano también dejó en claro que el equipo apunta a seguir haciendo historia a nivel internacional, con la posibilidad de marcar una época dorada en la institución. “Defender el título, ser bicampeones de Concacaf, sería algo muy, muy grande. Creo que tenemos el equipo para pelear y conseguir todo eso… sería un antes y un después en nuestras carreras”, sentenció.
Con 29 años, un físico imponente y una regularidad que lo ha convertido en pieza clave de la defensa cementera, Ditta no solo lidera desde el fondo, sino también desde el discurso. Su preparación, constancia y compromiso lo han llevado a ser uno de los capitanes del equipo y una voz autorizada dentro del vestidor.
