Cruz Azul se jugaba la vida en la jornada 3 de la Leagues Cup frente a Chicago Fire en un trámite sumamente complejo. El panorama lucía bastante desalentador para la escuadra celeste, especialmente tras la preocupante salida por lesión de Gonzalo Piovi en el primer tiempo. Con el marcador en contra, La Máquina se estaba quedando fuera de la competencia continental de manera prematura.
Sin embargo, la historia cambió de rumbo gracias a los ajustes tácticos desde el banquillo de suplentes. Tras un gran toque casi casual de Luka Romero, Nicolás Ibáñez apareció dentro del área para mandar el balón al fondo de las redes y firmar el 1-1 parcial. La jugada fue revisada meticulosamente por el VAR, pero finalmente el cuerpo arbitral convalidó la anotación cementera.
El impacto del atacante resultó inmediato para devolverle la respiración al conjunto de La Noria en el certamen. El gol de Nicolás Ibáñez rescató a Cruz Azul cuando la eliminación acechaba y devolvió la ilusión de amarrar el boleto a la siguiente ronda, pero sobre el final llegó el 1-2 de Chicago que eliminó al equipo.





