El futbol tiene noches que quedan marcadas por un detalle. A veces es un gol decisivo. Otras, una celebración que trasciende el resultado. Y en los clásicos, donde cada jugada pesa el doble, esos momentos suelen convertirse en imágenes que rápidamente recorren el mundo.
Eso fue exactamente lo que ocurrió en el Clásico Tapatío entre Chivas y Atlas por la Jornada 10 del Clausura 2026 de la Liga MX. Allí, el ex delantero de Cruz Azul, Ángel Sepúlveda, terminó siendo protagonista de una escena que mezcló tensión, liderazgo y una celebración que evocó uno de los gestos más icónicos en la historia reciente del futbol mundial.

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Chivas buscaba la remontada, pero minutos antes había desperdiciado una oportunidad clave cuando la Hormiga González falló un penal frente al arquero Camilo Vargas. En ese contexto, la responsabilidad cambió de dueño. Desde el banquillo, el técnico Gabriel Milito dio la orden: el encargado del siguiente cobro sería Sepúlveda.
El ex goleador de La Máquina tomó el balón con calma, caminó hacia el punto penal y ejecutó con total frialdad. El disparo fue al centro, engañando por completo a Vargas y desatando el festejo rojiblanco. El gol no solo significó una anotación más: selló la voltereta del Rebaño en uno de los partidos más intensos.
Ángel Sepúlveda emuló a Lionel Messi al anotar en el Clásico Tapatío
Pero la escena que terminó robándose la atención llegó inmediatamente después. Sepúlveda corrió hacia uno de los córners, se quitó la camiseta de Chivas y la sostuvo frente a la tribuna y las cámaras. Una imagen que rápidamente recordó a uno de los momentos más recordados del futbol europeo.

Ángel Sepúlveda marcó en el Atlas vs Chivas y celebró como Lionel Messi en el Bernabéu. (Especial)
El gesto evocó lo ocurrido el 23 de abril de 2017, cuando Lionel Messi marcó el gol de la victoria del Barcelona sobre el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Aquella noche, en el minuto 92, el argentino definió un contragolpe y celebró mostrando su camiseta al público merengue, en un acto que quedó grabado para siempre en la historia de los clásicos.
La similitud no pasó desapercibida. En otro clásico, con un marcador apretado y un gol determinante, Sepúlveda replicó una celebración que simboliza carácter, desafío y personalidad.





