Cruz Azul atraviesa un momento crucial en el Apertura 2026, con la pelea por los primeros puestos de la Liga MX como uno de sus grandes objetivos. La Máquina ha logrado consolidarse entre los protagonistas, pero detrás de los resultados conseguidos existe un desafío que no siempre queda a la vista: mantener unido y comprometido a un vestidor repleto de figuras.
La profundidad de la plantilla celeste representa una de sus principales fortalezas. Sin embargo, también obliga a tomar decisiones difíciles cada semana, especialmente cuando futbolistas de gran trayectoria deben competir por un lugar en el once titular. En ese escenario, Joel Huiqui tiene la responsabilidad de encontrar un equilibrio entre las aspiraciones individuales y las necesidades colectivas.
El ahora DT conoce como pocos las exigencias de la institución. Tras su retiro como futbolista, comenzó un largo recorrido por las Fuerzas Básicas de Cruz Azul, donde fue construyendo una filosofía de trabajo que hoy intenta trasladar al primer equipo. Su experiencia dentro del club y las enseñanzas que recibió durante su carrera resultaron fundamentales para afrontar esta nueva etapa.
En una entrevista concedida a Mediotiempo, Huiqui profundizó sobre su manera de gestionar un plantel lleno de futbolistas consagrados, la importancia de la competencia interna y los valores que considera indispensables para alcanzar el éxito. Fue entonces cuando dejó una declaración contundente sobre las jerarquías dentro de La Máquina.
Joel Huiqui fue contundente sobre las figuras de Cruz Azul
Dirigir a un equipo con futbolistas de semejante trayectoria implica mucho más que elegir una alineación. Huiqui entiende que cada integrante del plantel tiene sus propias expectativas, pero considera que existe un principio que no admite excepciones: los intereses de Cruz Azul deben estar por encima de cualquier nombre, incluido el suyo.
"Lo he dicho muchas veces y para mí lo más importante es el club. Ni ellos ni yo ni nadie está por encima de la institución, ni creo que lo más importante aquí sea quién entra al campo, sino que represente al 100 % lo que significan los valores del club", expresó.
Lejos de apuntar contra algún futbolista en particular, sus palabras reflejan una filosofía que busca fortalecer el compromiso colectivo. Para Huiqui, la jerarquía individual no puede convertirse en un privilegio y todos deben estar preparados para responder cuando el equipo los necesite. La prioridad no es quién juega, sino cómo representa a Cruz Azul cada vez que tiene una oportunidad.
La fórmula de Joel Huiqui para manejar un vestidor lleno de estrellas
Uno de los mayores desafíos que enfrenta Huiqui es administrar una plantilla integrada por jugadores con importantes antecedentes en el futbol nacional e internacional. El propio entrenador reconoció la dimensión del grupo al recordar los logros individuales y colectivos de sus dirigidos, entre los que mencionó títulos de goleo, campeonatos de liga, Mundiales y participaciones con distintas selecciones nacionales.
Huiqui considera que la transparencia es fundamental para mantener la confianza del vestidor, incluso cuando sus decisiones no coinciden con las expectativas de ciertos futbolistas. "La única manera de lograrlo es hablar con la verdad: ¿Por qué decido? ¿Por qué decidimos usar esta alineación? Bueno, por esto y por aquello, y el jugador tiene que estar dispuesto a aceptarlo, a aceptarlo, juegue o no juegue, o aceptar la responsabilidad de quien sí juega", explicó.
En ese sentido, también destacó la importancia de contar con futbolistas dispuestos a asumir diferentes responsabilidades. Su objetivo es que todos comprendan que formar parte de Cruz Azul implica mantenerse preparados, independientemente de los minutos que reciban. Una exigencia que, según su visión, permite sostener la competitividad del grupo.
Las enseñanzas de sus ex DT que hoy aplica Joel Huiqui en Cruz Azul
La manera en que Huiqui conduce actualmente al primer equipo no surgió de un día para otro. Durante su etapa como futbolista tuvo la oportunidad de trabajar con entrenadores de amplia trayectoria, como Rubén Omar Romano, Luis Fernando Tena y Enrique Meza, de quienes rescató enseñanzas que hoy considera fundamentales para su trabajo.
"Lo que más aprendí de ellos fue un poco sobre gestión de equipo, del grupo, porque no es fácil tener jugadores, con un perfil tan importante", reconoció, y también destacó la necesidad de mantener una comunicación sincera con los futbolistas. Ahora es Huiqui quien debe administrar las expectativas de un vestidor competitivo, explicar sus decisiones y encontrar la manera de que las figuras trabajen por un objetivo común.
La competencia interna, una de las claves de Cruz Azul para buscar el título
Más allá de las dificultades que implica gestionar una plantilla profunda, Huiqui considera que esa abundancia de alternativas representa una ventaja para La Máquina. La posibilidad de contar con diferentes opciones en cada posición obliga a los futbolistas a elevar su rendimiento y permite que el equipo mantenga una exigencia constante.
"Esa competencia por el puesto es lo que hace crecer al equipo. Hoy el equipo compite internamente. Es muy complicado que compitan por un puesto y, juntos, compitamos por el título de liga", señaló, dejando en evidencia el delicado equilibrio que intenta construir dentro del vestidor.
Para Huiqui, la clave está en transformar esa disputa individual en una fortaleza colectiva. Su mensaje apunta a que cada jugador comprenda que la titularidad debe ganarse y que las decisiones del cuerpo técnico responden a las necesidades del equipo. En un Cruz Azul que aspira a conquistar el Apertura 2026, el entrenador tiene una convicción: ninguna figura está por encima de la institución y todos deben aportar para alcanzar el mismo objetivo.























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