Cruz Azul llega a la última jornada de la Fase Uno de la Leagues Cup 2026 con el escenario que cualquier equipo quisiera tener. Dos partidos, dos victorias y seis puntos que lo mantienen dependiendo de sí mismo para avanzar a los cuartos de final. Sin embargo, detrás de esos resultados hay una situación que comienza a generar preocupación.
La Máquina está a punto de disputar su tercer partido en apenas siete días. Y no lo hará en condiciones ideales: hubo viajes, poco tiempo de recuperación y un plantel que actualmente tiene un margen muy reducido para realizar modificaciones.
El desgaste ya dejó señales en el partido ante New York City FC. Cruz Azul consiguió imponerse 2-1, pero el tramo final expuso físicamente a varios de sus futbolistas. El problema es que ahora llega Chicago Fire, un rival que también ganó sus dos encuentros y que atraviesa una racha positiva.
Por eso, más allá de quién juegue desde el inicio, Joel Huiqui tendrá que administrar con especial atención las cargas de sus titulares. La gestión de los minutos puede terminar siendo tan importante como el planteamiento táctico.
El problema de Joel Huiqui: poco margen para rotar
La situación tampoco puede analizarse únicamente desde la decisión del entrenador. Cruz Azul tiene actualmente varias piezas que no están disponibles al cien por ciento. Adrián Esparza explicó que Andrés Montaño no estuvo ni siquiera en la banca, mientras que Amaury García, Juan José Calero, Alan Montes, Jorge Rodarte y Rodolfo Rotondi atraviesan diferentes situaciones que les impiden ser alternativas normales para Huiqui.
El resultado es evidente: el técnico tiene poco fondo de armario para administrar las cargas. De hecho, Esparza reveló que Cruz Azul utilizó apenas 15 futbolistas en sus dos primeros partidos de la Leagues Cup.
Tito Villa también puso el foco en este punto y entendió la postura de Huiqui. Para el exdelantero, el entrenador confía en esos jugadores porque considera que son quienes tienen mayores posibilidades de resolver los partidos. El problema aparece cuando el calendario obliga a repetirlos cada tres días. Como explicó el ex delantero, es muy difícil que un futbolista pueda recuperarse completamente entre un encuentro y otro cuando la exigencia se mantiene tan alta.
Cruz Azul ya mostró señales de desgaste en Leagues Cup
Cruz Azul ya mostró señales claras de desgaste en su partido ante New York City FC, donde el esfuerzo físico del equipo fue evidente en comparación con su rival. Mientras los estadounidenses aprovechaban la pausa de hidratación para recuperarse con normalidad, varios jugadores cementeros ya requerían atención con hielo, reflejando la alta exigencia y el calor que padecieron en el encuentro.
Además, el manejo de los cambios generó debate, ya que las primeras modificaciones llegaron después del minuto 70, lo que dejó a los titulares expuestos a un gran desgaste. Aunque el resultado fue positivo para La Máquina, la preocupación se centró en el estado físico con el que el equipo llegó al tramo final del partido.
La clave para Joel Huiqui ante Chicago Fire
Por todo esto, el gran desafío de Huiqui no pasa solamente por elegir a sus 11 titulares. La verdadera clave estará en saber cuánto puede exigirles y cuándo necesita intervenir desde el banco.
Cruz Azul necesita mantener su competitividad, pero también debe evitar que la confianza en sus mejores futbolistas termine llevándolos al límite. El duelo ante Chicago será el tercero en siete días y llega después de un viaje accidentado y con varias bajas que reducen las posibilidades de rotación.
No necesariamente se trata de cambiar medio equipo. El contexto obliga, sobre todo, a administrar mejor los minutos y anticiparse al desgaste, especialmente si el partido entra igualado en su tramo final.
