Cruz Azul está más cerca que nunca de la novena. En distintos puntos de la ciudad, desde que amaneció este domingo 30 de mayo, aficionados cruzazulinos lucen contentos con su camiseta celeste en la calle. Otros que no pueden hacerlo por motivos de trabajo, como policías y cajeros de supermercado, lo hacen portando orgullosos un cubrebocas con el escudo de su Máquina.
+ + NO TE PIERDAS LA TRANSMISIÓN DEL CRUZ AZUL vs SANTOS DE TV AZTECA AQUÍ+ +
El furor que se siente previo a la final es distinto al de años anteriores. Quizá se asimile al que se vivió en 2001 cuando Cruz Azul llegó a la final de Copa Libertadores y ocasionó incluso que aficionados de distintos clubes desearan el título para los celestes. Ahora ocurre algo parecido, al grado de que rivales consideran que este torneo es el bueno y reconocen la fidelidad de los seguidores cementeros, por lo que piden que sean recompensados con un campeonato que ya merecen.
El sueño de una mamá puma con hijo celeste
Mercedes Aguirre es puma de corazón, pero no tiene reparo en alentar a Cruz Azul. Generalmente se cree que su apoyo a la Máquina es por su pareja, el periodista Javier Alarcón, sin embargo, ella tiene un motivo más poderoso para hacerlo: su pequeño hijo de 10 años. Quiere verlo festejar un título de liga. Daría lo que fuera por esa alegría para su retoño, quien a su edad tiene como ídolo a Santi Giménez, jugador que destaca en su perfil de WhatsApp.
Por la memoria de Marín
Con una playera réplica de la época setentera del Cruz Azul, una señora hace su mandado para apurarse y no ser molestada a la hora del partido. Ahora es una mujer de la tercera edad, pero no olvida que en su adolescencia selló para siempre su gusto por el futbol, especialmente por La Máquina, equipo que se ganó su corazón gracias a la generación de Miguel Marín, Alberto Quintano, Fernando Bustos y Héctor Pulido.
¡Ya se nos olvidó celebrar!
Mientras arregla los ramos de espinacas que oferta en el tianguis, el marchante comenta que ha vuelto a ponerse su playera celeste. Dolido por las finales perdidas contra América, la guardó por un rato. Pero ha decidido sacarla del cajón gracias a Juan Reynoso, actual entrenador al que vio como jugador levantar el título de campeón en 1997. Desde entonces no sabe lo que es festejar en grande y tampoco tiene noción de qué hacer en caso de romper la sequía.
Las malditas estadísticas
Luego de repasar por tres ocasiones los datos y las cifras publicadas por un periódico, donde indica que Santos luce como favorito debido a los números, un aficionado de la vieja guardia se resiste a creer lo que digan las estadísticas. Para él, todo está en la cancha, y allí es Cruz Azul el equipo que ha hecho todo para coronarse sin problemas.
Hartas ganas de trabajar
Carniceros comenzaron a vender más temprano que de costumbre. Abrieron rápido el negocio por el insomnio de ver campeón a Cruz Azul. Con adornos cruzazulinos en sus locales, presumen la emoción que tienen de saber que están a un pasito de ser campeones. Es una situación especial para los más jóvenes, quienes recuerdan con poca precisión el título de 1997, ya que eran niños que apenas iniciaban a definir su pasión por la Máquina.
