Cruz Azul y Chivas de Guadalajara prometían un duelo de alto voltaje en la ida de las semifinales del Clausura 2026. El Estadio Banorte era el escenario del primer capítulo entre dos firmes candidatos, con estilos propositivos que invitaban a esperar un gran espectáculo. Y no defraudaron.

El arranque mostró un trámite parejo, con dominio repartido, pero el primer golpe llegó del lado del Rebaño y con ayuda cementera. Kevin Mier falló en su respuesta ante un remate controlable y permitió que la visita abriera el marcador, complicando de entrada el panorama para el equipo de Joel Huiqui, que necesitaba un resultado favorable para encarar la vuelta con mayor margen.

Lejos de resentir el impacto, La Máquina reaccionó de inmediato y fue en busca del empate con determinación. La respuesta no tardó en llegar y tuvo como protagonista a Charly Rodríguez, quien asumió el rol de líder tras la ausencia de Erik Lira por convocatoria a la Selección Mexicana y sacó a relucir toda su jerarquía.

El mediocampista celeste capitalizó un balón filtrado dentro del área por el sector derecho y, sin necesidad de controlar, resolvió con una exquisita vaselina de primera intención que dejó sin opciones al arquero Whalley. Un gol de gran factura para devolverle la ilusión a Cruz Azul.