Cruz Azul atraviesa uno de los momentos más ilusionantes de la temporada. Entre la pelea en lo más alto de la Liga MX y el impulso por victoria ante Monterrey en Concachampions, el equipo de Nicolás Larcamón encuentra razones para creer. En ese escenario de optimismo, el nombre de Andrés Gudiño se ha ganado un lugar especial en la conversación.
El portero mexicano pasó de ser una alternativa confiable a convertirse en uno de los pilares del equipo. La lesión de Kevin Mier le abrió la puerta de la titularidad y, desde entonces, el portero respondió con actuaciones determinantes, liderazgo en el vestidor y una madurez que hoy lo colocan entre los más importantes del plantel.
Pero mientras los elogios se multiplican entre aficionados y analistas, el propio Gudiño mantiene los pies en la tierra. Lejos de conformarse con su presente, el golero de Cruz Azul hizo un ejercicio de autocrítica que explica por qué vive el mejor momento de su carrera.
La autocrítica de Andrés Gudiño sobre su presente en Cruz Azul
En una charla con Ricardo Peláez en el podcast Fútbol de cabeza, el portero de Cruz Azul habló abiertamente sobre uno de los aspectos que más ha trabajado: su juego con los pies. Aunque hoy se le ve cómodo participando en la salida del equipo, Gudiño dejó claro que aún considera que tiene margen de mejora.
“He trabajado muchísimo en el juego de pies. Sé que me falta mucho por mejorar, yo sé que hay muchas cosas por mejorar también, pero todos los días trato de ser mejor en ese aspecto”, reconoció con total franqueza.
El arquero explicó que el fútbol moderno exige cada vez más a los porteros, quienes ya no solo deben responder bajo los tres palos, sino participar activamente en la construcción del juego: “Hoy por hoy en el fútbol moderno tenemos que atajar, jugar con los pies, dominar el juego aéreo, el despeje y también tener liderazgo y voz de mando”.
En ese contexto, para Gudiño la técnica es importante, pero el verdadero desafío está en la lectura del partido. “Puedes tener técnica y trabajarla todos los días, pero lo importante es la toma de decisión: saber cuándo jugar corto, cuándo jugar largo o cómo interpretar el movimiento de tus compañeros”, explicó.
Kevin Mier, una influencia clave en el crecimiento de Gudiño
Otro punto que el portero destacó fue el aprendizaje que obtuvo al compartir con Kevin Mier. El colombiano, quien era el titular indiscutido antes de su lesión, dejó una huella importante en el desarrollo del mexicano. Lejos de ver la competencia como un obstáculo, Gudiño la considera parte fundamental de su crecimiento profesional.
“Kevin es un gran arquero con los pies, eso hay que reconocerlo. Sabe identificar los momentos del partido. Es alguien a quien aprecio y de quien he aprendido mucho todos los días”, comentó. Este reconocimiento refleja también el ambiente competitivo que existe dentro del vestidor, donde la exigencia interna se ha convertido en uno de los motores del buen presente del equipo.
