Cruz Azul y Rayados de Monterrey se enfrentaban en el Estadio BBVA para abrir la serie de los octavos de final de la Concacaf Champions League. El equipo dirigido por Nicolás Larcamón llegó a Nuevo León con el objetivo claro de conseguir un resultado favorable que le permitiera encarar con ventaja la revancha.

Con esa premisa, La Máquina adoptó una postura ofensiva desde el inicio del encuentro. Dominaba la posesión del balón y el ritmo del partido durante los primeros minutos, generando además más de una oportunidad clara en los pies de Gabriel Fernández para abrir el marcador.

Sin embargo, el equipo celeste tuvo que esperar hasta el minuto 25 para romper el cero y ponerse en ventaja. El primer grito de la noche llegó por medio de Erik Lira, quien se desempeñó como central derecho ante la ausencia obligada de Willer Ditta. El capitán celeste se sumó al ataque en una jugada a balón parado y terminó marcando tras un tiro de esquina desde el sector derecho que dejó sin respuesta a Santiago Mele.

La acción se gestó a partir de un preciso centro de José Paradela, que encontró a Gonzalo Piovi pasando por detrás de la defensa regiomontana. El zaguero argentino devolvió el balón al corazón del área y el Toro Fernández lo dejó servido para el Pitbull, que solo tuvo que empujarlo para mandarlo al fondo de la red ante la reacción tardía del guardameta rayado.

¿Qué pasa si Cruz Azul gana, empata o pierde contra Rayados por los 8vos de Concachampions?

Cruz Azul llegaba al Estadio BBVA con la intención de buscar la victoria. Larcamón fue contundente en la previa al asegurar que su equipo no saldría a especular y que desde el primer minuto intentaría imponerse en la serie. Un triunfo en Monterrey le permitiría a La Máquina encarar con mayor tranquilidad el partido de vuelta, que se disputará el 17 de marzo en el Estadio Cuauhtémoc, además de darle un importante impulso anímico de cara a la definición.

En caso de empate, el panorama cambia dependiendo del marcador. Un empate con goles le daría mayor margen de maniobra para el segundo partido. Por otro lado, una derrota complicaría el panorama del conjunto celeste, que debería revertir la serie en casa frente a un Rayados que, pese a su momento irregular, suele hacerse fuerte en este tipo de eliminatorias.