Cruz Azul vive días de estabilidad y ambición, con la mira puesta en seguir sumando títulos tras haber vuelto a la cima del futbol mexicano. En La Noria, el ambiente es de confianza y continuidad, con un proyecto que parece haber encontrado rumbo tras semanas de decisiones clave.
En paralelo, la historia reciente del club ofrece un contraste llamativo. Mientras la directiva apostó por darle continuidad a su nuevo líder en el banquillo, uno de los técnicos que marcó el camino hacia ese éxito atraviesa un inicio complejo en su aventura europea.
Joel Huiqui se prepara para disputar el Campeón de Campeones ante Toluca, en un escenario que puede consolidarlo como la gran apuesta de Cruz Azul. Del otro lado del océano, Nicolás Larcamón comenzó una nueva etapa al frente del Sporting de Gijón, en lo que representa su primera experiencia en el futbol europeo.
Su llegada a España generó expectativa entre la afición y desde el inicio el argentino dejó ver su sello: intensidad, ritmo alto y constante comunicación dentro del campo. Sin embargo, cuando todo apuntaba a un arranque ilusionante, surgió un problema que cambió el foco de atención.
El problema con la UEFA que le impide dirigir
A día de hoy, Larcamón no puede sentarse en el banquillo del Sporting de Gijón. El motivo es claro: la UEFA aún no le ha concedido la licencia Pro, requisito indispensable para ejercer como entrenador en España.
Según reporteron medios de España, el conflicto radica en la convalidación de su experiencia. Aunque el argentino cuenta con cerca de una década dirigiendo en el máximo nivel en Sudamérica —incluyendo competencias internacionales—, el organismo europeo solo le reconoce poco más de dos años.
La normativa exige tres años completos tras la obtención de la titulación equivalente, y esa diferencia de meses ha sido suficiente para frenar su habilitación. Incluso su cuerpo técnico se ve afectado, ya que su segundo entrenador tampoco cumple con los requisitos.
Un contratiempo que Sporting Gijón busca resolver contrarreloj
En el Sporting de Gijón aseguran que trabajan en este proceso desde hace semanas, reuniendo documentación que respalde la trayectoria de Larcamón y permita destrabar la situación.
El club mantiene la calma y confía en que el problema se resolverá antes del inicio de la temporada. No obstante, el tiempo corre y, de no llegar a una solución, deberán implementar una alternativa provisional para cumplir con la normativa. Se trata de un escenario incómodo para un proyecto que recién comienza y que esperaba enfocarse únicamente en lo deportivo.
