El paso de Gabriel Fernández por Cruz Azul ha estado marcado por lesiones muy desafortunadas. Sin embargo, desde el arribo de Nicolás Larcamón, el delantero uruguayo comenzó a tener un protagonismo evidente en el sistema del entrenador. Es por esa razón que llamó mucho la atención la ausencia del Toro en la vuelta frente a Monterrey por los octavos de final de la Concachampions 2026.
Luego de que fuera suplente contra Pumas, se creía que Larcamón estaba guardando a Fernández para la eliminatoria por Concacaf. No obstante, nuevamente el charrúa se sentó en la banca para darle lugar a Nicolás Ibáñez, quien cumple su función de referente de ataque, pero que todavía no termina de destacar. Todavía existe una diferencia en el equipo cuando el Toro se encuentra dentro del campo de juego.
Lo cierto es que Toro Fernández viene teniendo algunos problemas musculares, cosa que Nicolás Larcamón confirmó en conferencia de prensa: “Ha venido con algunas molestias físicas y lo hemos cuidado. Para nosotros es muy importante y ya le dije que lo necesito al 100 lo más pronto posible”. Sin dudas se trata de un mensaje muy potente considerando el historial de lesiones que tiene el futbolista de 31 años.
La presencia de Fernández en el equipo no solo tiene peso dentro del área, sino también a la hora de ejercer presión sobre la defensa rival. El Toro, como bien lo marca su apodo, es un delantero que constantemente está al acecho de los rivales; justamente, La Máquina viene fallando en la presión en los últimos juegos. Es una incógnita si irá desde el inicio frente a Mazatlán, pero al haber una fecha FIFA, el atacante tendrá la posibilidad de recuperarse.
La decisión que debe tomar Cruz Azul con el futuro de Gabriel Fernández
Es un hecho que Gabriel Fernández es uno de los mejores jugadores que tiene Cruz Azul, pero aún así su futuro es una completa incógnita. El contrato del uruguayo finaliza en diciembre de 2026 y todavía no se entablaron negociaciones para extenderlo. Según pudo saber Vamos Azul, el delantero tiene intenciones de continuar su carrera en La Noria, a pesar de que en verano ya tendría la posibilidad de negociar con otro club para llegar a fin de año como agente libre.
Lo que sucede es que el cuadro cementero está analizando si debe renovarle el vínculo al Toro, o buscarle una salida en el próximo mercado para sacarle una moneda. Al cumplir 32 años en mayo, la dirección deportiva debe determinar si entra en el proyecto de la institución. Por supuesto, considerando que el nivel del jugador es cada vez más alto, las ofertas para renovar deberán mejorar en relación a ese gran rendimiento.
