El calendario no da tregua para Cruz Azul. Apenas días después del duro golpe en Concachampions, vuelve a escena en la Liga MX con un partido que puede marcar su cierre de torneo. Enfrente estará Tijuana, pero más allá de los puntos, el foco estará puesto en una historia que aún sigue abierta: el reencuentro con José Ignacio Rivero.

El uruguayo no será un rival más. Durante cinco años, fue el alma de Cruz Azul, el capitán que sostuvo al equipo en momentos complejos y uno de los líderes más respetados del vestidor. Su salida en el último mercado no solo sorprendió por lo deportivo, sino por el vacío emocional que dejó en La Noria.

Detrás de su partida hubo más que una simple decisión futbolística. La necesidad de liberar una plaza de extranjero, sumada a diferencias internas con Nicolás Larcamón, terminó empujando una salida que parecía impensada meses atrás. La directiva respaldó el proyecto del entrenador, incluso por encima de referentes históricos del plantel.

Nacho Rivero encontró rápida revancha en Tijuana tras salir entre polémica de Cruz Azul. (Getty Images)

El propio Larcamón lo reconoció tiempo después, dejando una frase que no pasó desapercibida: “Fue una decisión muy difícil. Teníamos muy claro que es un jugador emblema… pero en esa intención de ir a más, siento que al término del mercado, la decisión de Nacho va a tener mucho más sentido”. Del otro lado, Rivero también dejó entrever que no fue una despedida sencilla: “Es una sensación rara dejar Cruz Azul… me entregué en cuerpo y alma”.

Su salida impactó de lleno en el grupo. “Pegó”, reconocieron desde el entorno del club, reflejando lo que significaba perder no solo a un titular indiscutido, sino a la voz del vestidor. Polifuncional, con gol y liderazgo, Rivero representaba una pieza difícil de reemplazar en todos los sentidos. Hoy, tres meses después, su ausencia sigue siendo tema en cada análisis.

El presente de Nacho Rivero en Xolos antes de enfrentar a Cruz Azul

Lejos de La Noria, Rivero encontró continuidad inmediata en Tijuana. De los 14 partidos disputados en el Clausura 2026, jugó los 14, acumulando el 81% de los minutos posibles. Para Sebastián Abreu es una pieza fija en el mediocampo, aportando orden, experiencia y equilibrio en un equipo que buscaba justamente ese perfil.

Sin embargo, hay un dato que llama la atención y marca un contraste con su etapa en Cruz Azul: en lo que va de 2026, no ha registrado goles ni asistencias. Acostumbrado a aparecer en momentos clave, su influencia ofensiva todavía no se ha trasladado a su nuevo equipo. Aun así, su rol sigue siendo importante.

¿Dónde y cómo ver el reencuentro de Nacho Rivero con Cruz Azul?

El destino ahora lo pone frente a su pasado. En el Estadio Cuauhtémoc, Rivero volverá a cruzarse con Cruz Azul el sábado 18 de abril desde las 17 horas, con una afición que no olvida y un equipo que todavía siente su ausencia. El partido podrá verse en televisión abierta a través de Canal 5, además de la señal de TUDN y la plataforma de streaming ViX Premium.