No hay dudas de que Willer Ditta está siendo uno de los mejores jugadores de Cruz Azul en la temporada. Si bien siempre fue un elemento destacado, en el Clausura 2026 mantuvo un nivel muy alto durante todo el semestre; en anteriores torneos sufrió bajones notables. Por supuesto, la posibilidad de ser convocado a la Selección de Colombia para la Copa del Mundo despertó un fuego sagrado.
En el duelo contra Chivas en la fase regular fue clave para detener a Armando González, actualmente con la Selección Mexicana. Por lo tanto, era una pieza que iba a ser esencial para frenar a Ángel Sepúlveda en la ida por las semifinales del campeonato. No obstante, la gran virtud del defensa colombiano fue cuando en el cierre del partido, a los 81 minutos, realizó un remate que se fue apenas al lado del poste.
Algo que caracteriza a Ditta es que no tiene miedo para adelantarse y cazar un rebote para generar una ocasión de gol. En esta oportunidad, el colombiano tomó el balón cerca del área y no dudó a la hora de tirar; la pelota pasó muy cerca de la portería de Óscar Whalley. Una anotación en ese momento habría cambiado por completo el resultado final, y el desarrollo de la eliminatoria.
Teniendo en cuenta que La Máquina estuvo abajo en el marcador en dos ocasiones, el resultado no terminó siendo negativo. Aún así, está claro que se desaprovechó la oportunidad de la localía del empate, además de que la igualdad beneficia al Rebaño Sagrado por su puesto en la tabla. La única pega en el partido de Ditta fue el segundo gol de Chivas en donde Ángel Sepúlveda le ganó la espalda.
Willer Ditta se perdió un solo partido en el Clausura 2026 de Cruz Azul
Otra de las grandes características de Willer Ditta es su imponente físico que le permite ganar muchos duelos individuales, pero también jugar casi todos los partidos. Y es que el defensa cafetero solo se perdió el duelo ante Mazatlán por acumulación de amarillas en el Clausura 2026. Es una de las razones por las que Cruz Azul tampoco puso mucho esfuerzo en fichar a un zaguero central en el último mercado.
A su vez, en Concachampions también se perdió un solo partido y fue por suspensión; la ida contra Monterrey por los octavos de final. Son muy pocos los futbolistas que puedan estar disponibles 24 partidos jugando prácticamente toda la temporada cada tres días. “Quieras o no, acumulas horas de sueño en las que no puedes dormir de la mejor manera y por ahí una noche no te cuesta, pero dos, tres, cuatro o cinco semanas, un mes, te empieza a costar. Entonces, es algo que por ahí no se nota o no se palpa tan sencillo, pero sí cuesta”, comentó el colombiano hace unos meses sobre su perseverancia.
