Cruz Azul y Rayados de Monterrey abrieron la serie de octavos de final de la Concacaf Champions Cup en el Estadio BBVA. En la previa, Nicolás Larcamón había dejado claro que su equipo no saldría a especular, y esa intención se reflejó desde el inicio, con una postura ofensiva y protagonismo en los primeros minutos del encuentro.

La Máquina logró ponerse en ventaja durante el primer tiempo gracias a Erik Lira, quien apareció dentro del área chica con olfato goleador para empujar el balón. Sin embargo, el conjunto regiomontano reaccionó rápidamente, encontró espacios en la defensa celeste y logró revertir el marcador, complicando el panorama para el equipo cementero.

En el complemento, Cruz Azul insistió en busca del empate y logró conseguirlo en el tramo final. Un centro que cayó dentro del área, lejos de la portería, que buscaba a Jorge Rodarte. El joven defensor intentó conectar el balón, pero fue impactado por el portero Santiago Mele en la disputa.

El árbitro no dudó en señalar el penal y, además, expulsó al guardameta uruguayo, quien ya se encontraba amonestado. Gonzalo Piovi se hizo cargo de la ejecución desde los doce pasos y no falló: sacó un potente remate esquinado que superó sin problemas a Stefan Medina, quien debió ocupar la portería tras la expulsión, para decretar el 2-2.