Cruz Azul atraviesa uno de esos momentos que no solo se celebran, sino que definen el rumbo de una institución. La reciente conquista de la Décima, sumada a la reelección de Víctor Velázquez hasta 2031, ha consolidado un proyecto que hoy luce estable, ambicioso y con visión de largo plazo. Pero lejos de instalarse en la comodidad del éxito, desde adentro el mensaje es otro.
En ese contexto, Iván Alonso rompió el silencio y dejó una declaración que explica con claridad qué viene para La Máquina. No se trata solo de defender lo conseguido, sino de elevar la exigencia a un nivel que apunte a construir una época.
El director deportivo fue directo al explicar cuál es la línea que bajó la dirigencia tras el título. Lejos de la autocomplacencia, el objetivo es sostener la competitividad desde la ambición. “A partir de mayo del 2026, donde esa consecución de la Décima no nos haga caer en el abismo de que parece que conseguimos todo”, expresó, marcando el tono del nuevo ciclo.
La frase no es menor. En ella se resume la principal preocupación de Velázquez: que el éxito no se convierta en un punto final, sino en un punto de partida. La intención es clara: evitar cualquier relajación y mantener al club en una dinámica de crecimiento constante.
Ese mensaje se conecta directamente con un objetivo mayor. Desde la presidencia ya se ha planteado la intención de construir un equipo de época, con una proyección que incluso apunta a sumar entre 10 y 12 títulos en los próximos años, además del anhelo estructural de contar con un estadio propio.
El futuro de Iván Alonso: compromiso por encima del contrato
Uno de los puntos que más interés genera es la situación contractual del director deportivo. Su vínculo actual entra en una etapa decisiva (finaliza el próximo diciembre), pero su postura deja poco margen para la especulación. “El presidente ha sido claro. Yo he trabajado varios meses sin contrato, firmo los contratos sin leerlos. Mi compromiso está al 100%”, afirmó.
Lejos de priorizar la formalidad contractual, Alonso expone una filosofía poco habitual en el fútbol actual. Para él, el vínculo humano está por encima de cualquier documento. “Mis contratos son año a año porque creo que es lo más sano… prefiero un compromiso pequeño en papel, pero mucho más grande en lo humano”, explicó. Incluso fue más allá al referirse a su futuro inmediato: “El siguiente paso es continuar acá y ojalá pueda ser acompañar al presi hasta el 2031”.
Lo que viene: títulos inmediatos y planificación a largo plazo
Más allá del discurso, Cruz Azul ya tiene objetivos concretos en el corto plazo. Alonso detalló que el equipo tendrá un arranque exigente, donde rápidamente se pondrá en juego un nuevo título. “Vamos a iniciar un semestre donde tenemos dos jornadas de Liga MX y automáticamente nos jugamos un primer título… contra Toluca (la Copa de Campeones)”, explicó.
La planificación responde a una lógica muy clara dentro del club: pensar en grande, pero ejecutar en ciclos cortos. El propio Alonso lo definió como un “diseño pequeño, semestre a semestre”, sin perder de vista el objetivo global.
