El proceso de Nicolás Larcamón inició con polémica porque llegó a Cruz Azul para sustituir a un Vicente Sánchez que tenía el aval de un título, y de la afición. Sin embargo, al entrenador uruguayo le faltó convencer a Iván Alonso, quien eligió al argentino por el modelo de juego que venía mostrando en Necaxa. Aún así, es un hecho que quedó a deber tanto en el Apertura 2025, como en el Clausura 2026.
A lo largo de su ciclo, Larcamón sostuvo un mismo sistema de juego independientemente de los jugadores que tenía para interpretarlo. Esto es algo que le pasó factura durante la eliminatoria contra LAFC, en donde mantuvo la línea de 5 defensas a pesar de la suspensión de Gonzalo Piovi. Al mismo tiempo, el equipo volvió a bajar notoriamente su rendimiento sobre el final de temporada, algo que ya había sucedido en el primer semestre.
La última victoria de La Máquina fue en la jornada 10 ante Atlético San Luis, desde allí pasaron 9 partidos consecutivos sin ver un triunfo. Esta es la segunda racha negativa más larga del club en el siglo XXI; solo la supera la racha de 11 juegos sin ganar de José Luis Trejo y Mario Carrillo entre 2002 y 2003. Otros entrenadores que alcanzaron esta misma ráfaga fueron Ricardo Ferretti junto a Joaquín Moreno, Paco Jémez, Rubén Romano y Luis Fernando Tena.
Teniendo en cuenta la millonada invertida en la plantilla, está claro que se trata de una situación muy preocupante. Sin ir más lejos, Cruz Azul fichó por casi 20 millones de dólares a José Paradela y Agustín Palavecino por pedido expreso de Nicolás Larcamón. Al tener un sistema de juego muy específico, apostó por contratar jugadores que ya habían respondido durante su etapa en Necaxa.
La mala relación de Nicolás Larcamón con la plantilla
Pese a que los líderes manifestaron su compromiso con el proyecto de Cruz Azul, la plantilla quebrantó su relación con Nicolás Larcamón. Las decisiones del entrenador llevaron a que los jugadores no confíen más en su palabra; incluso José Paradela y Agustín Palavecino. Ambos mostraron su descontento con la situación actual en los partidos frente a Tijuana y Querétaro, en donde salieron de cambio.
Al mismo tiempo, se canceló el entrenamiento del miércoles ante la resolución de la reunión entre Víctor Velázquez e Iván Alonso para determinar el futuro de Larcamón. Evidentemente, la dirección deportiva también se encuentra en revisión luego de invertir millones de dólares y no conseguir resultados. A mitad de año podría generarse un cambio de conducción importante en La Máquina.
