Cruz Azul no solo rompió una sequía de 23 años sin título de Liga MX en el Guard1anes 2021. También venció algo más profundo: el peso de su propia historia. Durante años, las finales perdidas, las “cruzazuleadas” y las noches trágicas marcaron a un equipo que parecía condenado a repetir el mismo destino.
En ese contexto, las recientes declaraciones de Roberto Alvarado cobran un valor especial. El actual jugador de Chivas abrió una ventana al vestidor celeste y reveló uno de los momentos más determinantes —y menos contados— en el camino hacia la Novena.
“Tocamos fondo”: el punto de quiebre en Cruz Azul tras la caída ante Pumas
Antes de tocar la gloria, Cruz Azul tuvo que atravesar uno de los episodios más dolorosos de su historia reciente. La semifinal ante Pumas en el Guard1anes 2020, donde dejó escapar un 4-0, no solo significó una eliminación: fue un golpe directo a la identidad del equipo.
El impacto fue tan profundo que incluso dentro del vestidor comenzaron las dudas. Años después, el excapitán Pablo Aguilar reconoció que “se pusieron en duda muchas cosas”, en medio de rumores y cuestionamientos al profesionalismo del plantel. Esa caída dejó al equipo en un estado crítico. Como lo recuerda Alvarado, fue ahí donde Cruz Azul “tocó fondo”.
El mensaje de Juan Reynoso que cambió todo en Cruz Azul
Con la llegada de Juan Reynoso al banquillo, algo comenzó a moverse dentro del grupo. Pero no fue inmediato. Los primeros partidos mostraban a un equipo todavía golpeado, sin rumbo claro. Hasta que llegó una charla.
“Nos junta Juan y empieza a preguntar qué pensamos. Varios dijeron: ‘No, es que tocamos fondo. Hoy tocamos fondo, entonces tenemos que darle vuelta a la página… lo de Pumas ya fue’”, recordó Alvarado.
En ese momento, Reynoso tomó la palabra y dejó una frase que, con el tiempo, se volvió profética: “De mí se acuerdan que hoy lo que estamos hablando va a quedar para la anécdota”. No fue solo un discurso. Fue un punto de quiebre mental. Una invitación a soltar el pasado y construir algo nuevo desde las cenizas.
De la duda a la racha histórica
A partir de ahí, Cruz Azul cambió. No solo en lo futbolístico, sino en la mentalidad. “Empezamos a ganar, a ganar, a ganar”, recordó el Piojo. El equipo encadenó una racha histórica de victorias, igualando marcas de clubes como Necaxa y León, y consolidándose como el gran favorito.
Pero más allá de los números, lo que marcó la diferencia fue la competencia interna y la unión del grupo. “Hicimos buen grupo: el que jugaba, el que entraba de cambio, el que iba a la grada… todos metían. Sabías que si la cagabas, el que entraba quería tu lugar”, explicó. Ese espíritu colectivo terminó por convertirse en la mayor fortaleza de un equipo que aprendió de sus heridas.
