La eliminación de Cruz Azul de la Concachampions generó un clima bastante tenso en los alrededores del club. Mientras que la afición pidió la salida de Nicolás Larcamón, las críticas también comenzaron a llover sobre Iván Alonso. Los cuestionamientos al uruguayo no solo tienen que ver con el armado de la plantilla, sino también por la decisión de contratar al argentino en lugar de darle continuidad a Vicente Sánchez.
Lo cierto es que Alonso apostó a la llegada de Nicolás Larcamón por una cuestión de modelo de juego y no por resultados. Justamente, el argentino no logró ni consolidar un gran equipo en la Liga MX, ni cosechar buenos resultados. Además de la eliminación en cuartos de final de la Concachampions, el conjunto cementero no conoce la victoria hace siete partidos, lo que levanta muchas dudas para la liguilla.
Aún siendo muy criticado, Ricardo Peláez se atrevió a defender a Alonso con un gran argumento: “A Vicente Sánchez no lo pone el director deportivo. Entonces yo siempre fui partidario de que si tu traes un directivo, tienes que darle la libertad de escoger y exigirle la responsabilidad de los resultados. Cruz Azul tiene cantidad y calidad de jugadores; hoy tiene más responsabilidad de pelear por la liga y ganarla. Tiene buen plantel y debe exigirse el resultado de la liga”.
Está claro que la directiva demostró su apoyo a Alonso dándole la libertad de decidir en el puesto de entrenador. Sin embargo, en caso de que no cumpla los objetivos, será difícil que Nicolás Larcamón continúe después de la Copa del Mundo. A partir de allí habrá una nueva discusión sobre cómo se elegirá al nuevo entrenador; con el caso de Miguel Borja quedó demostrado que los asesores de Víctor Velázquez volvieron a merodear La Noria.
Los asesores de Cruz Azul provocaron la salida de Ricardo Peláez
No hay dudas de que Ricardo Peláez fue uno de los mejores directivos que tuvo Cruz Azul en los últimos años. Si bien su periodo en el club fue de 2018 a 2019, contrató varios jugadores que posteriormente fueron importantes para la obtención de la Novena. Por lo tanto, siempre llamó la atención que decidiera salir de una institución que había invertido mucho dinero en su proyecto.
En una entrevista en El Podcast de La Máquina, Peláez contó qué pasó: “Mi jefe directo era Billy (Álvarez) y teníamos comunicación total y permanente en cada momento. Después aparecieron Garcés (Víctor) y Alfredo (Álvarez) y fue cuando empecé a recibir órdenes y yo no acepté ese trato porque no eran mis jefes. Todo explotó en el momento que me dijeron que el director técnico lo escogían ellos; y yo respondí:‘Bueno, entonces yo estoy de sobra aquí. O lo escojo yo, o me voy'”.
