La investigación contra Billy Álvarez por lavado de dinero ha arrojado cifras que han dejado a más de uno boquiabierto. El mandamás de Cruz Azul se ha postrado en la silla presidencial desde tiempos inmemoriales, y a pesar de ser considerado por la “crítica” como uno de los directivos más eficientes, la realidad contrasta con esa opinión y expone unos números alarmantes.
El último título de Cruz Azul en la Liga MX data de 1997, hace más de dos décadas. Sin embargo, en todo este tiempo hasta el ya suspendido torneo Clausura 2020, los cementeros han contratado a más de 100 futbolistas, 22 distintos entrenadores, y 6 directores deportivos, y aún con toda esta inversión realizada, no se ha podido obtener un nuevo título.

Guillermo Álvarez y Jaime Ordiales en la presentación de Rafael Romo (Getty Images)
Si las cifras en las cuentas del equipo no cuadran, mucho menos lo hacen las que reflejan el manejo que se ha dado a las diferentes plantillas. “Cuando los torneos eran de un año, esa era la cantidad que se erogaba por concepto de publicidad en el Club. Ahorita que nosotros estamos fuera porque fuimos suspendidos ya no tenemos las cuentas claras”, llegó a declarar Víctor Garcés, ex vicepresidente de La Máquina, refiriéndose a los 1,500 millones de pesos que gasta al club cada temporada.
“Cuando nosotros tuvimos el control de la Cooperativa, se establecía un presupuesto para el Club, mismo que nunca se respetó; siempre fue rebasado por un 20 o 30%”, dijo José Antonio Marín, socio que forma parte de la Cooperativa.
Para mayor desilusión ¿o impotencia? de la fanaticada cementera, es ver a su equipo comandar las listas de los más “gastadores” y también la de los menos ganadores. En los últimos cinco años, los celestes han sido el equipo que más ha gastado. Hasta 90 millones de dólares desde el 2015, periodo en el que solo se lograron dos copas que no justifican el gasto realizado.





