Cruz Azul aplastó sin piedad al Vancouver FC con una goleada de 5-0 en el Estadio Cuauhtémoc, sellando un global de 8-0 en la Concacaf Champions Cup. Tras la debacle, el uruguayo Nicolás Mezquida rompió el silencio para reconocer la superioridad del conjunto mexicano ante los micrófonos. “Sabíamos que iba a ser difícil porque solo llevábamos trabajando tres semanas. No es excusa porque conocemos a Cruz Azul, lo grandes que son; fueron los últimos campeones”, declaró. El charrúa se mostró resignado ante la jerarquía celeste, pero lo que confesó sobre el estado físico de su propio equipo fue lo que todavía resultó más alarmante para la competencia canadiense.
Esa diferencia de ritmos fue evidente durante los 90 minutos, donde la Máquina no tuvo piedad de un rival que apenas está saliendo de sus vacaciones invernales. Mezquida fue sincero al admitir que llegaron al compromiso internacional sin el rodaje necesario para competirle a un club de la Liga MX. “Literalmente, todavía estamos en pretemporada, solo tuvimos un partido amistoso. Sabíamos que iba a ser difícil, pero estoy orgulloso de mis compañeros porque mostramos en lo que estuvimos trabajando”, afirmó. El uruguayo rescató la valentía de los suyos, aunque lo que se desveló sobre el futuro del club en la liga local fue lo que todavía resultó más esperanzador para su afición.
Mezquida se ilusiona con el futuro pese a la dura derrota
Esa confianza en el proyecto del equipo canadiense no se vio mermada por la abultada derrota global, pues el volante considera que el roce internacional les servirá de mucho aprendizaje. “Estoy emocionado por el inicio de la temporada en la CPL porque estamos mucho mejor este año y muy emocionado de seguir adelante y demostrar para qué estamos preparados”, explicó el exjugador de la MLS. El golpe fue duro, pero lo que confesó el mediocampista sobre el significado histórico de este torneo para su club fue lo que realmente conmovió a los presentes.

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Esa incógnita sobre qué rescatan de su corta participación fue revelada por el volante al recordar que el Vancouver FC es una institución sumamente joven en el panorama futbolístico profesional. Allí dio valor al hecho de haber competido en el torneo más importante de la región pese a la escasa historia que tiene. “Es tan especial para mí y para el club porque el club tiene cuatro años, existe hace cuatro años. Ya estar en la Concacaf es enorme para nosotros y ayuda al equipo a crecer”, puntualizó con orgullo. La experiencia fue gratificante para la directiva canadiense, aunque lo que Mezquida dijo luego sobre su retiro fue lo que finalmente reveló el tinte nostálgico de sus palabras.
Esa incógnita sobre por qué sintió este torneo de forma tan personal fue revelada por el propio futbolista, quien reconoció estar viviendo sus últimas etapas dentro de las canchas. Habiendo pasado por equipos como Whitecaps y Colorado Rapids, ve en esta etapa una oportunidad de cerrar su ciclo con dignidad. “Esto es especial porque estoy cerca del final de mi carrera en un club donde confían en mí para ayudar al equipo a crecer; estar en un torneo internacional con ellos es muy grande”, confesó. El charrúa se despidió agradecido con la chance de pisar suelo mexicano, pero lo que pasó después en el vestidor celeste fue lo que resultó más impactante para la prensa local.

Esa incógnita sobre quiénes fueron los verdugos del equipo canadiense fue revelada por una actuación histórica de Luka Romero, quien se despachó con un hat-trick ante la complicidad del portero Callum Irving. La Máquina demostró que es el rival a vencer en el continente y que su puntería está más afilada que nunca de cara a las rondas definitivas. El camino al título parece despejado para los de la Noria, aunque lo que se desveló sobre su próximo rival fue lo que finalmente puso a temblar a toda la capital mexicana.
Monterrey será el rival de Cruz Azul en octavos de final
Esa incógnita sobre el destino de la Máquina fue revelada por la clasificación directa de los Rayados de Monterrey, quienes ya esperan a los celestes para una llave que promete ser una final adelantada. El equipo regiomontano llega a esta instancia en un momento de plenitud bajo las órdenes de Dómenec Torrent, siendo que la ida se disputará entre el 10 y 12 de marzo en el Estadio BBVA, mientras que la vuelta se jugará entre el 17 y 19 de marzo en el Estadio Cuauhtémoc.





