Cruz Azul Femenil ya no es promesa. En silencio, partido a partido y con un proyecto que fue madurando lejos de los reflectores, La Máquina construyó un torneo que hoy la coloca entre las protagonistas de la Liga MX Femenil. Lo que antes era ilusión, ahora se transformó en certeza: el equipo celeste está listo para competir en serio.
La fase regular del Clausura 2026 quedará marcada como la mejor en la historia del club. Con 30 puntos y todavía un partido por disputar, las Celestes no solo aseguraron su lugar en la Liguilla, sino que superó sus registros anteriores y confirmó un crecimiento sostenido que ya no admite dudas.
El salto es evidente. La Máquina dejó atrás los 28 puntos del Apertura 2025 y los 25 del Apertura 2022, estableciendo una nueva marca institucional que incluso podría elevarse a 33 unidades si logra imponerse ante Pumas UNAM.
Actualmente, el equipo se ubica en el séptimo lugar de la tabla, aunque todavía tiene margen para escalar hasta la quinta o sexta posición si se da una combinación de resultados en la Jornada 17. Sin embargo, el cierre también implica riesgos, ya que otra podría hacerlas caer hasta el octavo puesto.
El punto de quiebre que consolidó a Cruz Azul Femenil
Uno de los factores clave en este crecimiento fue el cambio de sede. Cruz Azul dejó La Noria y encontró en el Estadio Centenario de Cuernavaca un nuevo hogar que terminó por potenciar su rendimiento. Los números lo respaldan: cinco triunfos en siete partidos como local, con victorias ante rivales como Pachuca, Querétaro, Necaxa, Mazatlán y Puebla.
Desde la directiva, la ambición siempre fue clara. “Queremos representar dignamente al estado, campeonar aquí en Morelos y levantar nuestra primera copa femenil“, expresó el presidente Víctor Velázquez hace pocos meses, en una declaración que hoy cobra más sentido que nunca.
A ese proceso se sumó un cambio inesperado en el banquillo. La salida de Diego Testas abrió la puerta para Israel del Real, quien tomó el equipo y no solo mantuvo el rumbo, sino que lo elevó. Bajo su mando, Cruz Azul encontró su mejor versión en el momento clave del torneo.
La Liguilla, el verdadero examen para Cruz Azul Femenil
Con la fase regular resuelta, el foco cambia por completo. El récord ya está en los libros, pero el verdadero desafío comienza ahora. La Liguilla será el escenario donde Cruz Azul deberá demostrar que su crecimiento también puede sostenerse en instancias decisivas.
El antecedente inmediato invita al optimismo, pero también marca la vara: en el Apertura 2025, el equipo alcanzó las semifinales antes de caer ante Tigres. Hoy, con mayor madurez y mejores números, la expectativa es incluso más alta.
El camino no será sencillo. En cuartos de final podrían cruzarse con potencias como América (rival de momento), Rayadas o Pachuca, equipos acostumbrados a pelear por el título. Pero a diferencia de otros torneos, Cruz Azul ya no llega como víctima. Llega como un equipo que hizo historia… y que ahora quiere más.
