El presente de Cruz Azul Femenil en este Clausura 2026 atraviesa un momento de alta tensión tras la reciente caída ante Tigres. Las dirigidas por Diego Testas se mantienen en la pelea por los puestos de Liguilla, pero el margen de error se ha reducido drásticamente tras los últimos resultados. La derrota frente a las Amazonas no solo caló en lo anímico, sino que dejó al descubierto fisuras en la planificación que podrían costar caro al final.
Tras el encuentro, el estratega uruguayo no ocultó su frustración y arremetió contra la organización logística de la Liga MX Femenil. El técnico explotó por los constantes cambios de horario y las complicaciones en los traslados que, a su juicio, merman el rendimiento físico de sus jugadoras. Esta inestabilidad externa se suma a la presión interna por mantener una posición sólida en la tabla general.
Sin embargo, el verdadero “drama” silencioso que acecha a La Máquina es el cumplimiento de la Regla de Menores, una normativa que hoy los tiene contra las cuerdas. A diferencia de otros equipos que ya han solventado este requisito, el conjunto cementero se encuentra en el fondo de la tabla de minutos acumulados.
No sumar el tiempo requerido con jugadoras jóvenes podría derivar en una quita de puntos que arruinaría cualquier esfuerzo deportivo. Por otro lado y de acuerdo con el último reporte oficial de la competencia, Cruz Azul apenas ha sumado 194 minutos en este rubro, situándose como el equipo con mayor déficit.
La brecha con clubes como Necaxa o Atlético de San Luis es abismal, lo que obligará a Testas a modificar sus alineaciones estelares en las próximas jornadas. Esta rotación forzada llega en el punto más crítico, cuando el boleto a la “Fiesta Grande” se juega semana a semana.
