Cruz Azul pegó primero en el Estadio Banorte. A través de José Paradela, La Máquina abrió el marcador tras media hora de juego frente a Atlas y amplió la ventaja en el global a tres goles, dejando prácticamente sentenciada la serie a su favor.

Sin embargo, ese primer capítulo del duelo de vuelta de los cuartos de final no estuvo exento de polémica. En la jugada previa al tanto del argentino, todo el conjunto rojinegro reclamó un posible penal por una mano de Omar Campos.

La acción se originó tras un remate de Jorge Ferrareis desde el vértice izquierdo del área celeste, que impactó levemente en la mano del lateral de Cruz Azul. La silbante Katia Itzel García consideró que la jugada no era sancionable, no señaló infracción y reanudó el partido con un bote a tierra, dando paso a la jugada que terminaría en el gol cementero.

La decisión no tardó en generar debate en redes sociales, donde distintas voces del arbitraje fijaron postura. Uno de ellos fue el ex árbitro y ahora analista, Fernando “Cantante” Guerrero, quien aseguró: “Penal a favor de Atlas que no se sanciona; la mano de Campos amplía el volumen de su cuerpo e incluso realiza un movimiento que provoca el contacto con el balón”.

En contraste, el reportero Miguel Ángel Briseño ofreció una interpretación distinta: “La distancia tan reducida entre el centro y la mano de Omar Campos hace que la jugada no sea sancionable. Aunque hoy en día, cualquier acción puede o no considerarse mano”.