En la previa al inicio de la temporada, había muchas expectativas sobre el regreso de Andrés Montaño en Cruz Azul. Además de que con Vicente Sánchez demostró ser un futbolista de mucha jerarquía, siempre dio la sensación de que podía encajar a la perfección en el sistema de Nicolás Larcamón. Sobre todo porque es una pieza que puede nutrirse de mediocampistas como Agustín Palavecino y José Paradela.
Más allá de que había sumado minutos frente a Vancouver FC, su verdadera prueba fue cuando ingresó ante Santos Laguna sobre el final del partido. Debido a que tuvo actividad con la Sub-21, Montaño regresó al primer equipo con ritmo competitivo. Por lo tanto, Larcamón lo considera un elemento que puede ingresar en cualquier momento desde la banca para refrescar al equipo.
Bajo esta premisa, Montaño ingresó ante Atlético San Luis cuando el partido ya estaba sentenciado 2 a 0. Lejos de tomarse sus minutos a la ligera,el volante mexicano aprovechó una desatención defensiva del rival para estirar la ventaja de La Máquina. Si bien el línea levantó la bandera, el gol fue confirmado por el VAR al encontrarse habilitado; a pesar de que fue el 3 a 0, fue la anotación más celebrada de la noche. La última vez que anotó fue hace 302 días, cuando convirtió un doblete en la victoria ante León por la liguilla del Clausura 2025.
Resulta una gran noticia para Larcamón contar con un elemento que puede tener un impacto importante en el equipo. Antes de su lesión de rodilla, Montaño se había convertido en el motor futbolístico del conjunto encabezado por Vicente Sánchez. Considerando que Cruz Azul tiene un calendario muy apretado por delante, y la institución quiere ir por el bicampeonato, tener esta clase de opciones en la banca es lo que despierta confianza para cumplir el objetivo.
