El empate 2-2 entre Pumas y Cruz Azul en el Olímpico Universitario fue un espectáculo de alta tensión y controversia. Más allá del resultado, el duelo quedó marcado por gestos provocadores y decisiones arbitrales que encendieron el debate en la Liga MX, dejando el fútbol en un segundo plano tras el pitazo final.

La gran polémica la protagonizó Efraín Juárez, técnico felino, quien festejó de forma efusiva y desmedida hacia la grada. El estratega fue captado realizando ademanes obscenos y gritando frases sobre el coraje de su equipo, lo que generó un rechazo inmediato por su falta de profesionalismo ante la afición rival.

Ahora bien, desde La Máquina esperan que el entrenador mexicano sea sancionado por la competencia, a partir de un antecedente que involucra a Martín Anselmi. Fue luego de un gol de Ángel Sepúlveda ante Tigres por el Apertura 2024, justo sobre el cierre de un partido que terminó empatado. Esto desencadenó una multa de 200.000 pesos para el argentino.

El arbitraje también fue protagonista negativo con dos fallos determinantes que condicionaron el trámite. Primero, se señaló un penal inexistente sobre Martínez, donde el delantero fingió un contacto; luego, la expulsión de Nathan Silva por una falta que especialistas calificaron como un error técnico grave del juez.

Por parte de la Máquina, Charly Rodríguez no se quedó atrás y sumó leña al fuego con señas hacia la tribuna local. El mediocampista recordó de forma irónica el pasado de Cruz Azul como local en CU, un gesto interpretado como una burla directa a la identidad y pertenencia de la afición universitaria.

La justificación de Juárez tras su gesto

El DT de Pumas explicó su celebración en la que apuntó a la grada. “Lo segundo era un festejo con la grada porque se siente orgullosa, sino que sobran huevos en este club. En este club sobran huevos. Era un festejo con la grada porque se siente orgullosa… apúntenle ahí: en este club sobran huevos”, señaló.