Cruz Azul vive días decisivos en plena Liguilla y con la Copa Intercontinental a la vuelta de la esquina. El club compite, define su futuro inmediato y, al mismo tiempo, debe tomar decisiones cruciales en un mercado de fichajes que se adelanta al cierre de año. Justo en ese torbellino, el mapa de delantera cementera cambió por completo con una salida de Ángel Sepúlveda a punto de concretarse y abriendo un hueco que nadie veía venir hace apenas unas semanas.
La noticia que impacto de lleno a la nación cementera fue la confirmación (aunque aún no oficial) de que Sepúlveda se convierta en refuerzo de Chivas para el Clausura 2026. Múltiples reportes apuntan a un acuerdo cerrado por 5 millones de dólares, una cifra que La Máquina no dejará pasar para un delantero de 34 años.
Y mientras un referente se marcha, otro (que a comienzos de la temporada parecía totalmente fuera del radar) se convierte en la pieza clave que sostiene hoy la ofensiva. La historia de Gabriel Fernández este semestre roza lo improbable. El uruguayo inició el torneo en el fondo de la baraja: Cruz Azul buscó venderlo para liberar plaza de extranjero, lo bajó a la Sub-21 y lo dejó como un actor secundario mientras negociaba hasta el último minuto por Luka Jovic.
Pero el destino le tenía otros planes. La lesión del Cuate lo colocó nuevamente en consideración y, desde ahí, no volvió a mirar atrás: goles, sacrificio y una presencia que terminó por ganarse la confianza absoluta de Larcamón. Con 8 anotaciones en 15 juegos (10 como titular), firmó su mejor torneo con la camiseta celeste y se convirtió en el máximo artillero del equipo en la fase regular.
Pero… El contrato del Toro finaliza en junio de 2026. Esto implica que si Cruz Azul no actúa ahora, el delantero podría comenzar a negociar como agente libre desde enero y marcharse sin dejar un peso en caja celeste, algo que la institución quiere evitar a toda costa tras haber invertido 10 millones de dólares por su fichaje.
Cruz Azul negocia con Gabriel Fernández: el detalle llamativo tras la salida de Sepúlveda
Con este panorama, la situación tomó un giro inesperado: mientras avanzan en la venta de Sepúlveda a Chivas (que abre un hueco inmediato en la delantera), el reconocido insider Ike Carrera reveló que el club ya inició conversaciones con el entorno de Gabriel Fernández para renovarlo por un año más. Ese es el detalle llamativo: no una extensión larga ni un blindaje profundo, sino un movimiento estratégico pensado para evitar que quede libre en junio y negocie una salida desde enero.
La paradoja es evidente: a inicios del semestre, Cruz Azul intentó colocarlo en otro equipo y lo mandó a la Sub-21 para liberar una plaza de extranjero, pero hoy pasó de descarte a imprescindible. Su renovación por un año respondería a tres objetivos claros: proteger patrimonio para no perderlo gratis, cubrir el vacío inmediato que deje Sepu y sostener a Nicolás Larcamón con el atacante que mejor rindió durante el Apertura 2025.
