El futbol no suele perdonar los tiempos. Mucho menos cuando las decisiones se toman en el momento más delicado de una carrera. Lo que parecía un movimiento estratégico de Ángel Sepúlveda para recuperar protagonismo terminó convirtiéndose, al menos por ahora, en un retroceso inesperado.
El Cuate abandonó a Cruz Azul buscando minutos, continuidad y una nueva oportunidad de consolidarse rumbo al Mundial 2026. Hoy, a apenas semanas del Clausura 2026, el panorama es muy distinto. Sin goles en Chivas, con minutos residuales y fuera de la última convocatoria de la Selección Mexicana, su presente parece una factura deportiva que llega demasiado rápido.
De referente y goleador en Cruz Azul a suplente en Chivas
Cuando Sepúlveda llegó a Cruz Azul en 2023 no era la gran estrella del mercado. Era una apuesta de rotación. Un complemento. Pero terminó siendo mucho más. Marcó 39 goles en 107 juegos y fue campeón de la Concacaf Champions Cup. Recuperó confianza, liderazgo y algo aún más valioso: regularidad en alto nivel. Su rendimiento lo volvió a colocar en el radar nacional.
Pero el Apertura 2025 marcó un punto de quiebre. Una lesión (justamente ante Chivas) le abrió la puerta a Gabriel Fernández. Y el lugar no volvió a ser suyo. El golpe no fue solo deportivo. También emocional. Sepúlveda había probado la Selección. Había estado en Copa Oro. Sentía que podía subirse definitivamente a la lista rumbo a 2026. Y ese habría sido el detonante: necesitaba jugar.
Pidió salir. Chivas apareció con un contrato superior y la promesa de protagonismo. Hoy, tras seis jornadas del Clausura 2026, la realidad es contundente: 111 minutos en seis partidos. Promedio de 18 minutos por encuentro. Ninguna titularidad y cero goles oficiales.
El golpe más duro: fuera de TRI a meses del Mundial 2026
El delantero sí fue considerado por Javier Aguirre en enero en esa citación exclusiva para jugadores de la Liga MX de cara a los amistosos ante Panamá y Bolivia. Parecía una señal de continuidad. Pero ahora quedó fuera de la nueva convocatoria local para enfrentar a Islandia el 25 de febrero.
La lectura es inevitable. Mientras en Cruz Azul era figura y referente ofensivo, hoy no logra consolidarse ni en su club ni en el entorno de Selección. A los 35 años, quedaría muy rezagado en la consideración del Vasco en una zona donde la competencia es muy dura: compite con Raúl Jiménez, Santi Giménez, Germán Berterame y la Hormiga González.
