Mateusz Bogusz dejó de ser una ausencia llamativa para transformarse en un problema abierto en Cruz Azul. No se presentó al inicio de la pretemporada, volvió a faltar en los días siguientes y reapareció en Polonia entrenando por su cuenta, mientras el plantel trabajaba en La Noria bajo el mando de Nicolás Larcamón. El mensaje fue tan claro como incómodo: el polaco no quiere estar.
Bogusz no avisó, no pidió permiso y no reportó. Así comenzó su conflicto con Cruz Azul en el arranque de la pretemporada rumbo al Clausura 2026. En medio del enojo de la afición y la urgencia del mercado, una voz pidió bajar la intensidad y pensar en frío. Javier Alarcón analizó el caso y puso sobre la mesa una idea que incomoda, pero que apunta directamente al interés del club.
El reportero fue tajante al descartar una reacción impulsiva por parte de la directiva y pidió entender el trasfondo del conflicto antes de tomar una decisión definitiva. “En el caso del polaco, de Bogusz, es muy simple decir que lo congelen por indisciplinado, por rebelde. No. Tienes que tomar la decisión más equilibrada”, señaló en su canal de YouTube.
Alarcón explicó que el mensaje del futbolista es evidente y que no admite demasiadas interpretaciones. “Aquí hay un clásico caso de rebeldía. A Cruz Azul se le repite el fenómeno: ‘no quiero estar, no me presento cuando son las fechas y además en redes sociales demuestro que estoy poniéndome al día físicamente en Polonia’”.
¿Qué debe hacer Cruz Azul con Mateusz Bogusz, según Javier Alarcón?
En ese contexto, el consejo central de Alarcón es claro: no perder la calma. “¿Qué tiene que hacer Cruz Azul? Guardar la calma. Tienes que esperar. Primero, no te puedes afectar económicamente, tienes ahí un activo”, remarcó. Desde su mirada, cualquier decisión apresurada podría terminar perjudicando más al club que al propio futbolista y añadió que el paso lógico es esperar a entender hasta dónde está dispuesto a llegar el jugador.
Alarcón fue más allá y detalló la estrategia que estaría utilizando el entorno de Bogusz. “Lo que está haciendo el entorno es tratar de ver cómo se estira la liga, cuánta paciencia tiene la directiva de Cruz Azul”, explicó, al tiempo que planteó un dilema interno: decidir si conviene o no sostener a un futbolista inconforme, sin perder de vista la inversión realizada.
A su vez, reconoció que la relación entre Bogusz y Cruz Azul ya está dañada y que difícilmente vuelva a ser la misma. “Es cierto que la relación ya se raspó, que quedan cicatrices, que no se entiende exactamente por qué Bogusz está así”, comentó. Aun así, advirtió que llevar el conflicto a un extremo tampoco beneficia a ninguna de las partes.
“Claro que incomoda, claro que es una piedra en el zapato, claro que es un dilema para Iván Alonso y que la directiva debe estar que arde”, expresó Alarcón, aunque subrayó que el club no puede mostrarse “tan pasional, tan visceral como la gente quiere que de pronto se manifieste”.
¿Mantener a Mateusz Bogusz en el club o darle salida de La Noria?
Sobre los posibles escenarios, el periodista fue pragmático. Si aparecen ofertas, deberán estar a la altura de la inversión realizada. “Si los representantes ya tienen opciones de la MLS, tendrían que estar a la altura del dinero que invirtió Cruz Azul, o en todo caso perderle un poco, pero no tanto”, puntualizó.
Finalmente, Alarcón se refirió a las alternativas más duras, como relegar al jugador. “Decirle ‘te vas a la Sub-21’ es también un escenario catastrófico, extremista, porque es un perder-perder de ambas partes”, concluyó. Y cerró con una crítica directa al futbolista: “Qué inmadurez y qué falta de gratitud del polaco. Todos vimos cómo rendía en la MLS y aquí, por una razón u otra, no ha terminado de dar”.
