Mientras Cruz Azul sigue jugándose su futuro en la Liguilla del Clausura 2026, puertas adentro la directiva trabaja contrarreloj para definir al próximo entrenador del proyecto. Sin embargo, entre la incertidumbre institucional y los nombres que se diluyen en el camino, apareció un actor que nunca falla en La Noria: la voz de la afición. Y esta vez, no solo opinó… también propuso.
El plan original de la dirigencia encabezada por Víctor Velázquez era claro: apostar por un técnico de jerarquía para liderar el Apertura 2026. En ese escenario, Antonio Mohamed y Matías Almeyda aparecían como los grandes candidatos. Pero el contexto no es tan sencillo para el ideal cementero.
En medio de ese panorama emergió con fuerza el nombre de Joel Huiqui. El interino no solo estabilizó al equipo, sino que logró una reacción inmediata en lo futbolístico, con ajustes tácticos que devolvieron fluidez ofensiva y competitividad. Además, su historia en el club lo conecta de manera directa con la afición.
La propuesta viral que ilusiona a Cruz Azul
En ese contexto de dudas, las redes sociales se convirtieron en un termómetro del sentir cementero. Entre cientos de comentarios, uno destacó por encima del resto. No solo por su creatividad, sino porque comenzó a sumar adhesión rápidamente: “Joel Huiqui gana la décima, se queda como entrenador de Cruz Azul, Mohamed se va a descansar dos meses a Argentina y a medio torneo Cruz Azul lo contrata. Lo firmo”.
La frase, directa y cargada de ilusión, sintetiza un deseo que muchos hinchas parecen compartir: no elegir entre presente y futuro, sino intentar quedarse con ambos. Lejos de quedar como una opinión aislada, la idea evolucionó en la conversación digital.
Algunos aficionados plantearon escenarios similares, ajustando los tiempos y roles. “Eso es lo ideal, Huiqui campeón, se queda seis meses o un año, mientras el Turco está de vacaciones…”, comentó otro usuario, mientras que otro fue más allá: “Me gusta… pero que Mohamed descanse y Huiqui se quede como su auxiliar en aprendizaje”.
Incluso apareció una variante más romántica: postergar todo para un momento simbólico. “O que llegue el Turco para nuestro Centenario, no suena mejor?”, deslizó otro aficionado.
¿Es viable este escenario para Cruz Azul?
Más allá del entusiasmo que genera, la realidad institucional parece ir por otro camino. La directiva tiene como prioridad contratar a un entrenador consolidado, y en ese esquema Huiqui estaba proyectado para liderar un posible equipo en la Liga de Expansión, no el primer equipo.
Sin embargo, el futbol suele desafiar cualquier planificación. La posible salida diferida de Mohamed, sumada a su intención de tomarse un descanso, abre una ventana que hace, al menos, imaginable este tipo de escenarios. Y si a eso se le agrega que Cruz Azul necesita resolver su futuro inmediato mientras compite, la idea deja de sonar tan descabellada.
Pero hay un factor que lo condiciona todo: la Liguilla. Si Huiqui logra llevar al equipo al título, su continuidad dejaría de ser una utopía para convertirse en una presión real sobre la directiva. Los resultados, una vez más, tendrán la última palabra.
