Cruz Azul vive días de reconstrucción. La salida de Nicolás Larcamón, tras una racha negativa que sacudió al vestidor, abrió un nuevo capítulo en La Noria justo cuando la temporada entraba en su fase decisiva. En ese contexto de incertidumbre, el equipo encontró una reacción inmediata de la mano de Joel Huiqui, cuyo interinato no solo cambió los resultados, sino también los ánimos.
Mientras la directiva analiza el futuro del banquillo pensando en el Apertura 2026, las voces autorizadas del mundo celeste comienzan a marcar postura. Y una de las más resonantes fue la de Javier “Chuletita” Orozco, ex goleador del club, quien no solo respaldó el presente del equipo, sino que dejó un mensaje directo hacia la dirigencia.

ver también
Cambio de planes: el inesperado DT que podría tener Cruz Azul en el Apertura 2026
Su análisis combinó crítica y respaldo, en un momento donde cada decisión institucional está bajo la lupa: “No me extraña todas las cosas que hace extra cancha… Ya se estaban acomodando con ese entrenador, que para mi gusto, desde el principio lo dije, no se me hacía tan apto para Cruz Azul. Le costó bastante, al final medio estaba retomando el camino y ahora lo cesan, para mí es algo medio raro. No se sabe por qué, pero tendrán sus argumentos”.
Pero su mensaje no se quedó ahí. También aprovechó para respaldar abiertamente a Huiqui y dejar un recado a la directiva: “Me da mucho gusto por Joel... Me daría mucho gusto que trascendiera como entrenador, porque se lo merece, aparte que es mexicano, que ya sería bueno que piensen más en los entrenadores mexicanos, que siempre hemos batallado con ese tema”.
El contexto que potencia las palabras de Javier Orozco
Las declaraciones del Chuletita toman fuerza al revisar el escenario reciente. Larcamón dejó el cargo tras nueve partidos sin ganar, en medio de versiones de ruptura interna y un vestidor que, según distintas fuentes, consideraba que el técnico “ya no encajaba”.
Más allá de los resultados, la gestión del grupo habría sido un factor determinante en su salida. A eso se sumaron críticas por el manejo físico del plantel y un calendario exigente que terminó por desgastar la relación entre cuerpo técnico y jugadores.
El mensaje de fondo: confianza en el DT mexicano
Más allá del respaldo puntual, el ex delantero dejó sobre la mesa un debate más profundo: la falta de oportunidades para los entrenadores mexicanos. En un contexto donde la directiva analiza nombres como Antonio Mohamed o Matías Almeyda, la irrupción de Huiqui pone en discusión el rumbo del proyecto. El mensaje es claro: confiar en lo propio también puede ser una vía competitiva.





