El 2025 de Cruz Azul dejó luces desde lo colectivo e individual, con un título bajo el brazo (la Concachampions) y un protagonismo necesario en Liga MX (aunque no suficiente). Pero también algunas tuvo algunas sombras desde los miembros de su plantilla. Más allá de los resultados ante los grandes o el funcionamiento general del equipo, hubo futbolistas que terminaron siendo una decepción para el club y la afición.
Ya sea por el alto costo de su fichaje, la falta de adaptación o decisiones disciplinarias, algunos nombres quedaron muy lejos de las expectativas. Entre ellos destacan Giorgos Giakoumakis, Mateusz Bogusz y Carlos Vargas, tres casos que explican algunos errores o apuestas fallidas en la planificación de este año.
Giorgos Giakoumakis: una inversión millonaria que nunca despegó
La llegada de Giorgos Giakoumakis generó ilusión inmediata en Cruz Azul, no solo por su cartel internacional, sino también por la fuerte inversión realizada para ficharlo. Sin embargo, el delantero griego nunca logró consolidarse como el referente ofensivo que se esperaba. Durante el primer semestre de 2025 fue irregular, con altibajos constantes y sin continuidad, perdiendo protagonismo contra un gran Ángel Sepúlveda.
La situación quedó en evidencia en el verano, cuando dejó de entrar en los planes y acabó saliendo a préstamo al PAOK, una señal clara de que la apuesta económica (realizada en 2024) no tuvo el rendimiento esperado en la cancha.
Mateusz Bogusz: talento caro, irregularidad e indisciplina
Otro de los grandes focos de decepción fue Mateusz Bogusz, fichado en enero por alrededor de 9 millones de dólares como una de las apuestas más ambiciosas del club. A lo largo de 2025, el mediocampista polaco mostró destellos, pero nunca logró adaptarse del todo al fútbol mexicano ni encontrar regularidad.
Su rendimiento fue intermitente durante el año y, hacia el cierre del torneo, perdió protagonismo con Nicolás Larcamón. La situación se tensó aún más cuando, sobre el final del año, Bogusz comenzó a intentar forzar su salida, llegando incluso a ausentarse de los primeros entrenamientos de la pretemporada, lo que dio lugar a un capítulo sobre su futuro que aún sigue abierto.
Carlos Vargas: sin acomodo ni oportunidades
El caso de Carlos Vargas refleja otro tipo de fracaso en Cruz Azul, más silencioso pero igualmente significativo. Fichado desde 2023, el defensor permaneció en la institución durante 2025 sin lograr entrar en los planes ni de Vicente Sánchez ni de Nicolás Larcamón. Su participación en el primer equipo fue mínima: apenas 13 minutos ante Juárez el 18 de enero y 26 minutos contra Pumas el 6 de abril: ¡39 minutos en un año!
Fuera de esos breves ingresos, Vargas quedó relegado a la Sub-21 e incluso allí no tuvo un protagonismo importante. Su contrato caduca en diciembre de 2026, y luego de varios mercados sin encontrarle acomodo, restará saber si saldrá antes de esa fecha o cumplirá un nuevo año dentro de la institución.
