No son demasiados los campeones del mundo que pasaron por las filas de Cruz Azul, pero una de las particularidades de Mauro Camoranesi es que fue cementero antes de tocar la cima del futbol mundial en 2006. Justamente, el italoargentino lanzó su carrera hacia Europa después de su paso por la Liga MX. Si bien no logró ganar ningún título, está claro que se consolidó como una de las grandes figuras que tuvieron una experiencia en el futbol mexicano.
Más allá de que tuvo un breve paso por Santos Laguna, fue recién en 1998 con su fichaje en La Máquina que logró ganarse el estatus de estrella. El italoargentino se destacó en Banfield por tener una gran técnica y por su polivalencia para atacar y defender, lo que llevó a tener una segunda etapa en México. Con la playera azul disputó un total de 63 partidos hasta ser vendido en el verano del 2000 al Hellas Verona a cambio de 7 millones de euros, según Transfermarkt.
A pesar de que dejó México hace muchos, en una reciente entrevista con Vamos Show, Mauro Camoranesi dijo lo que pocos se atreven sobre el futbol mexicano: “Es de los torneos más importantes del continente, hay estadios que ni te imaginas, hay empresas que ni te imaginas que en Europa no hay… Tiene estadios más lindos de los que hay alrededor del mundo. Sacando de los siete campeonatos más importantes de Europa, Brasil, México y Argentina están entre los mejores, muy fácil”.
“Están por encima del 60% restante del futbol europeo”, señaló Camoranesi. Está claro que es un debate que genera mucha discusión; sobre todo tras las actuaciones de los equipos mexicanos en el Mundial de Clubes. Al mismo tiempo, mientras que en Concachampions dominan los equipos de la Liga MX, en la Leagues Cup hay una superioridad muy marcada por parte de los clubes de la MLS. Por lo tanto, las palabras de un campeón del mundo son importantes para ver en qué lugar se encuentra la liga de Cruz Azul.
La dura final que perdió Mauro Camoranesi con Cruz Azul
Durante su etapa en Cruz Azul, Mauro Camoranesi tuvo la oportunidad de jugar la final del Invierno 1999. El equipo había ingresado a la liguilla como sexto, razón por la que enfrentó al América en semifinales con la desventaja de la localía. Aún así, de la mano de un gol de Diego Latorre, el conjunto cementero eliminó a su máximo rival para ir en búsqueda de la Novena ante un Pachuca que sorprendió durante los playoffs.
Aunque La Máquina era la favorita, el partido fue muy ajustado y llegó hasta el tiempo extra, donde se definía por gol de oro. Solo duró unos minutos la prórroga debido a que los Tuzos fueron astutos y atacaron rápidamente a un equipo que quedó consternado por el contexto. Según las palabras de Luis Fernando Tena, es la derrota que más le dolió en toda su carrera; irónicamente, es la final que inició la larga sequía de la institución.
