Desde Guayaquil, Emelec parece otra historia. Después de un inicio complicado en la LigaPro, con un calendario exigente y sin pretemporada, el equipo ecuatoriano empieza a encontrar su ritmo bajo la dirección de Vicente Sánchez, el uruguayo que dejó su huella en Cruz Azul tras conquistar la Concachampions 2025 y cerrar un breve pero exitoso paso.

Lo que sorprende a muchos no son solo los resultados, sino la filosofía que el entrenador mantiene intacta: consolidar un grupo, ir partido a partido y buscar protagonismo constante. Una línea que, en México, le dio reconocimiento y convirtió su paso por La Máquina en un capítulo memorable.

El comienzo exigente de Vicente Sánchez en Emelec

Sánchez no oculta que el inicio en Ecuador no fue sencillo. “Desde un principio sabía cuando me propusieron que este iba a ser un reto, había que organizar un montón de cosas, más que nada a nivel de plantel. Fuimos de a poco, un día a la vez, empezaron a llegar jugadores, lastimosamente teníamos el campeonato encima, entonces no se pudo quizás trabajar lo que uno quisiera”, explicó en entrevista con DSports Ecuador.

El calendario inicial fue exigente y limitó los entrenamientos: “Uno como jugador lo que más quiere es jugar, pero nos tocó un calendario bastante duro. Nos tocaron unos partidos quizás muy interesantes e importantes al inicio del torneo, que es cuando más necesitábamos ir avanzando con más entrenamientos”.

Aun así, los resultados empiezan a reflejar el trabajo. Tras un empate en su estreno ante Delfín y una caída frente a Barcelona SC, Emelec encadena dos victorias consecutivas, incluyendo un triunfo ante Independiente del Valle. Sánchez destaca la fortaleza mental del grupo: “Es un grupo que es muy fuerte mentalmente y lo va a ir demostrando partido a partido”.

El uruguayo también ha comenzado a explorar variantes tácticas, probando a sus jugadores en distintas posiciones: “No solo estoy con mi ADN, con mi metodología, mi modelo de juego, mi sistema, sino que también estoy conociendo al jugador. No hay mejor manera de conocer al jugador que probarlo en diferentes posiciones… me ha tocado probar en competencia”.

Lecciones de Cruz Azul que marcan su estilo

De su paso por La Máquina se reconoce un patrón claro. En Cruz Azul, Sánchez consolidó un grupo unido, alcanzó un récord de 19 partidos invictos y levantó la Concachampions. Su discurso siempre fue de trabajo paciente y resultados progresivos: “Fue un semestre de sueño, fue un semestre donde se logró prácticamente todo. Jugar cada tres o cuatro días, viajar… Fuimos el equipo que más juego tuvo en todo el semestre”, recordó hace un tiempo.

Ese mismo enfoque se repite ahora en Ecuador. La filosofía de ir partido a partido, cuidar los detalles y consolidar la identidad de equipo se mantiene intacta, y empieza a dar frutos. La consolidación de un estilo claro no solo genera resultados, sino también confianza en los jugadores y en la afición.

La construcción de un ADN ganador

Sánchez no se conforma con los triunfos momentáneos. Su objetivo es que Emelec tenga un ADN definido, que el equipo sea reconocible en cada cancha y que los hinchas sepan cuál es su identidad: “Queremos seguir siendo el mismo equipo protagonista, que vaya y domine, que no tenga dos formas de jugar, que sea un equipo que tenga un ADN, que donde vaya el hincha sepa que la identidad de Emelec es esta”.