Cruz Azul terminó con la novela de Ignacio Rivero a costa de desprenderse de un futbolista que nunca pudo despegar con los cementeros. Desde Xolos, a pedido de Robert Dante Siboldi, su entrenador, exigieron la inclusión de Misael Domínguez más dos millones de dólares para acceder a la venta de Nacho.

A falta de confirmación oficial por parte de los clubes involucrados, la historia de Misa con Cruz Azul llega a su fin casi sin haber comenzado. Llegó de la mano de Pedro Caixinha, pero ni con el portugués, o con el que será su nuevo estratega en Tijuana, ni con Juan Reynoso, pudo gozar de oportunidades que le permitieran explotar todo el talento que alberga en su 1,60 m de estatura.

Uno de los futbolistas que se verá más afectado con esta salida será Pablo Aguilar, co-protagonista junto con Misael de la serie "El Abuelo y el fachero", una de las zagas más divertidas y con más capítulos en la historia reciente del vestuario celeste. Ambos futbolistas llegaron al mismo tiempo y desde el primer momento se dio el 'flechazo'.

En más de una ocasión el zaguero guaraní ha troleado a su par a través de las redes sociales. "Irresponsables los padres de esta criatura, puede caerse por en medio de los tubos. Tan chiquitito y lo dejan ahí", fue uno de los más comentados después de que Pablo se hiciera eco de una foto de Domínguez en la orilla de un yate.

“No sean malos póngale  un balón de su tamaño” o “Pensé que iba con su hijito el árbitro”, fueron otros tantos troleos del experimentado defensor. La relación entre ambos era una de las más afectivas dentro de la plantilla, similar a la de dos hermanos que viven para trolearse pero apoyarse en cada momento. Con la salida de Misa, ahora Pablo le tocará defenderle a la distancia, salvo cuando se enfrenten los Xolos contra La Máquina.