El futbol siempre da revanchas, pero pocas veces tan evidentes como la de Uriel Antuna. Hace no mucho, su salida de Cruz Azul dejó más dudas que certezas, marcada por críticas, decisiones polémicas y una sensación de ciclo inconcluso. Hoy, en pleno Clausura 2026, su nombre vuelve a estar en boca de todos… pero defendiendo otros colores.

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Mientras La Máquina sigue en búsqueda de un referente ofensivo (hoy parece ocupar el lugar Toro Fernández), el Brujo reaparece en el momento más importante del torneo. Y lo hace desde un lugar que duele: como protagonista en un rival directo y en plena Liguilla de la Liga MX.
De figura en Cruz Azul a un declive inesperado
No hace tanto tiempo, Antuna era sinónimo de desequilibrio en Cruz Azul. Bajo el mando de Martín Anselmi, encontró su mejor versión: dejó de ser un extremo pegado a la banda para convertirse en un atacante más agresivo, pisando el área y explotando su olfato goleador. El resultado fue inmediato: goles, protagonismo y un campeonato de goleo que lo puso entre los mejores del país.

Uriel Antuna se marchó de Cruz Azul siendo campeón de goleo. (Imago7)
Sin embargo, su historia en La Noria terminó de manera abrupta. Con la intención de emigrar al futbol europeo y ante negociaciones frustradas, el propio jugador presionó su salida. Cruz Azul lo vendió y, aunque económicamente la operación fue positiva, en lo deportivo dejó un vacío.
Tigres, el punto más bajo de su carrera
El siguiente capítulo fue todo lo contrario a lo esperado. Su llegada a Tigres prometía ser un salto de calidad, pero terminó convirtiéndose en el peor tramo de su carrera. Los números lo reflejan: apenas un gol y 3 asistencias en 49 partidos. Incluso, en el Apertura 2025 apenas sumó 112 minutos, impensado para quien había sido campeón de goleo. Pasó de ser figura a transferible. De protagonista a prescindible. Y su nombre comenzó a desaparecer del radar.
El giro inesperado: apuesta total por Pumas
Cuando todo indicaba que su carrera entraba en caída libre, apareció una oportunidad que pocos esperaban. Pumas apostó por él… y Antuna también apostó por sí mismo. Tomó una decisión poco común en el futbol actual: aceptó una reducción considerable de salario con tal de recuperar minutos y protagonismo.

Uriel Antuna recupera su nivel en Pumas tras un pobre paso en Tigres. (JAMMEDIA)
Poco a poco, los números comenzaron a contar otra historia. En apenas 17 partidos con Pumas, Antuna ya igualó y superó lo que hizo en su paso por Tigres: tres goles y tres asistencias, en mucho menos tiempo. El punto más alto llegó en el escenario más grande. En la ida de la Liguilla ante América, volvió a aparecer como en sus mejores noches.
¿Qué cambió en Antuna?
Más allá de los números, hay una transformación evidente. Antuna volvió a ser un jugador agresivo, decidido y con confianza. En Pumas, ha recuperado esa tendencia a atacar el área que lo convirtió en goleador, alejándose del rol pasivo que tuvo en Tigres. También hay un componente emocional: juega con urgencia, con la necesidad de demostrar que su caída fue solo un desvío y no el final del camino.





