La salida de Nicolás Larcamón sacudió por completo a Cruz Azul en el momento más delicado del torneo, con una sensación de desgaste que parecía difícil de revertir en plena recta final. En ese contexto apareció Joel Huiqui. Sin experiencia en Primera División, pero con conocimiento profundo del club, asumió el mando como interino en medio de la incertidumbre.
Y lo que parecía una solución de emergencia comenzó a transformarse rápidamente en una oportunidad real de cambio. Porque con Larcamón no solo era una cuestión de resultados. También había críticas puntuales al manejo del equipo y la rigidez táctica. “hace cambios muy tardíos… son al minuto 70, 75”, señalaban los expertos, apuntando a uno de los reclamos más constantes.

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Ese escenario dejó una conclusión evidente: Cruz Azul necesitaba algo más que un cambio de nombre en el banquillo. El debut de Huiqui fue un golpe inmediato al ambiente negativo. Sin embargo, lo más relevante no fue solo el resultado. Fue la forma.
Adrián Esparza destacó un detalle poco habitual tras el partido: “Fue autocrítico en conferencia. Dice ‘Me tardé en hacer los cambios, es algo que acepto, pero que al final nos terminó funcionando’”. Esa lectura marcó diferencias.
El cambio radical que Joel Huiqui aplicaría en Cruz Azul
Pero detrás del envión anímico hay una decisión mucho más profunda que puede redefinir el futuro inmediato del equipo. Joel Huiqui estaría decidido a romper con uno de los pilares tácticos del ciclo anterior.
Según reveló el reportero Armando Melgar, el técnico interino tendría en mente un giro estructural para afrontar la Liguilla: “Está muy encaminado a romper definitivamente con la línea de tres centrales con la que había venido jugando Cruz Azul”. El ajuste no es menor. Implica abandonar la línea de cinco —una constante en la etapa de Larcamón— para apostar por una defensa de cuatro hombres.
¿Los motivos? Son claros y apuntan directamente a lo que el equipo necesita. “Porque verdaderamente el equipo necesita sorprender con algo más, porque necesita otra dinámica, porque necesita justamente robustecer el banquillo”, explicó Melgar. A eso se suma un factor determinante: la salida de Erik Lira por la Selección Mexicana, que obliga a reconfigurar el sistema.
¿Cómo cambiaría Cruz Azul en la cancha?
La idea de Huiqui no solo responde a una necesidad, sino también a una oportunidad: potenciar mejor a los jugadores disponibles. El once base empezaría a tomar forma. Kevin Mier se mantiene como titular indiscutido en el arco. En la central, la dupla sería Willer Ditta junto a Gonzalo Piovi.
En los laterales aparecen variantes que abren el abanico táctico. Por derecha, Rodarte asoma como opción principal. Por izquierda, la duda pasa por cómo combinar a Omar Campos y Rodolfo Rotondi. Ese detalle no es menor. Porque el nuevo sistema permite liberar a Rotondi y ubicarlo en una zona más ofensiva, donde puede marcar diferencias.





