América y Cruz Azul protagonizaron un Clásico Joven intenso en el regreso al Estadio Banorte (antes Azteca), que terminó en un empate 1-1 con sabor amargo. El partido arrancó con alta expectativa por la necesidad de sumar de los dos lados, especialmente para La Máquina, que llegaba golpeada tras la derrota con LAFC por Concachampions

El conjunto azulcrema pegó primero en el marcador a los 17 minutos, cuando Patricio Salas conectó un potente remate de cabeza tras una jugada ofensiva que desató la fiesta en el estadio. El gol hizo vibrar a la afición local en un inicio de partido donde América mostró mayor iniciativa y aprovechó su mejor momento para ponerse en ventaja.

Sin embargo, Cruz Azul reaccionó antes del descanso y logró el empate gracias a Omar Campos, quien aprovechó un balón suelto dentro del área para vencer a Rodolfo Cota. La jugada llegó en un momento clave, justo cuando el primer tiempo se extinguía, y permitió a La Máquina reacomodarse en un encuentro que ya había perdido por lesión a Nicolás Ibáñez, una baja que obligó a ajustar el plan de Nicolás Larcamón.

En el complemento, el partido no logró romper nuevamente el equilibrio, pese a los intentos de ambos lados, y el empate terminó dejando sensaciones distintas. Cruz Azul se llevó un punto valioso en un duelo marcado por la intensidad, la lesión de Ibáñez y la presión creciente en la recta final del torneo.