Desde la finalización del último campeonato se sabía que el primer semestre de 2026 iba a ser muy intenso para los equipos mexicano. Sobre todo para conjuntos como Cruz Azul que buscan ser protagonistas tanto del Clausura 2026, como de la Concachampions. A pesar de que el equipo de Nicolás Larcamón está teniendo una temporada increíble, marzo será uno de los meses más complicados desde que inició el año.

La problemática no solo reside en los rivales a los que tiene que enfrentar, sino a la cantidad de kilómetros que tiene que recorrer para disputar cada compromiso. Además de afrontar cuatro jornadas por el torneo local, también tiene por delante la eliminatoria contra Monterrey por los octavos de final de la Concachampions. Teniendo como referencia el duelo contra Rayados disputado el 28 de febrero, La Máquina tendrá siete partidos en apenas tres semanas.

Lo cierto es que la verdadera preocupación se encuentra en que, de todos esos partidos, solamente afrontará uno en Ciudad de México; el de Pumas por la jornada 11. Luego deberá salir de su zona de confort para disputar los otros seis partidos que tiene pendiente por ambas competencias. En total, el equipo encabezado por Nicolás Larcamón recorrerá 4672 kilómetros para cumplir con su calendario de marzo.

Una cuestión positiva alrededor de estas semanas intensas es que tras el partido contra Mazatlán por la jornada 12 habrá un parón por fecha FIFA. De esta manera, gran parte de la plantilla tendrá la posibilidad de descansar hasta que se reanude el campeonato el 4 de abril, donde está pactada la fecha 13 contra Pachuca. Es verdad que el club anunció un amistoso contra Atlético Nacional para el miércoles 25 de marzo en California, pero Larcamón tiene la oportunidad de darle lugar a los jóvenes y a los jugadores que no vienen sumando demasiados minutos.

La inaudita distancia que deberá recorrer Cruz Azul durante marzo (Getty Images)

Nicolás Larcamón encontró recambio en Cruz Azul durante 2026

Uno de los cuestionamientos que se le realizaron a Nicolás Larcamón en el último semestre es que no supo utilizar la profundidad de la plantilla. A pesar de que contaba con numerosas opciones, solía utilizar las mismas variantes, generando un cansancio exagerado en algunos sectores. No obstante, en 2026 encontró soluciones muy interesantes en los jóvenes que conforman el plantel.

Mientras que Jorge Rodarte comenzó a tener más apariciones, Amaury García se consolidó como el sustituto inmediato de Erik Lira, en una posición en donde escaseaban opciones. En la misma línea, Andrés Montaño y Luka Romero empezaron a tener un rol de más impacto ingresando en los segundos tiempos. Por supuesto, las llegadas de Nicolás Ibáñez y Christian Ebere también potenciaron el ataque del cuadro cementero.