El presente de Agustín Palavecino en Cruz Azul atraviesa uno de sus mejores momentos desde su llegada a la Liga MX. Consolidado como pieza clave del mediocampo y con protagonismo en un proyecto que rápidamente lo convirtió en referente. Sin embargo, una reciente entrevista volvió a abrir una historia poco conocida que lo conecta directamente con el otro grande del futbol mexicano.

En el podcast Vamos Show, el argentino repasó su recorrido en el fútbol mexicano y dejó una confesión que reconfigura el mapa de su carrera reciente: un acercamiento directo de André Jardine durante el verano de 2025, cuando el América intentó sumarlo a su proyecto.

La confesión de Agustín Palavecino sobre André Jardine y el América

Durante su participación en el Juego de las Estrellas de la temporada 2024-25, Palavecino vivió un momento que, con el tiempo, cobró otra dimensión. Allí, compartió vestuario y actividades con figuras del fútbol mexicano, incluido el entonces técnico azulcrema.

El propio futbolista recordó una charla informal pero significativa con el entrenador brasileño. “Estuve esos tres días y en una comida me dijo que por ahí en un futuro le gustaría trabajar conmigo”, relató Palavecino, confirmando el acercamiento del entrenador.

El mediocampista también reconoció el impacto emocional que tuvo ese gesto en ese momento de su carrera. “En ese momento mucha felicidad. André, un grandísimo técnico que logró todo acá en México, y que me lo diga a mí estando en ese Juego de las Estrellas, quería decir que estaba haciendo las cosas bien”, agregó.

El intento del América y el fichaje que no se dio

Aunque el interés existió en aquel contexto, la operación nunca avanzó hacia una negociación formal. El acercamiento quedó en una intención deportiva que no logró materializarse en fichaje.

Desde el entorno de Necaxa se aclaró que las conversaciones concretas avanzaron únicamente con Cruz Azul, único que presentó una oferta real para hacerse del argentino. Esa diferencia terminó siendo determinante, ya que mientras en el América quedaba como un interés deportivo, en La Noria el movimiento se tradujo en una gestión directa y efectiva.

El otro factor clave: Larcamón y el proyecto de Cruz Azul

Más allá del aspecto económico y las negociaciones, el rol de Nicolás Larcamón aparece como un punto central en la decisión del jugador. El entrenador ya lo conocía de haberlo dirigido en Aguascalientes y mantuvo un contacto directo que le permitió transmitirle su idea de juego y su rol dentro del equipo.

Ese vínculo previo terminó inclinando la balanza hacia Cruz Azul, donde Palavecino encontró un entorno más familiar futbolísticamente y un proyecto en el que rápidamente se convirtió en pieza importante junto a José Paradela.