Cruz Azul dejó sensaciones encontradas en su segunda prueba de pretemporada rumbo al Apertura 2026. En la cancha, el equipo mostró contundencia, intensidad y una propuesta ofensiva que ilusiona. Sin embargo, fuera de ella, el ambiente fue muy distinto: la goleada no alcanzó para calmar a una afición que sigue esperando novedades en el equipo.
La Máquina aplastó 6-0 a Comunicaciones en el Estadio 10 de Diciembre, resolviendo el partido en cuestión de minutos. Antes del primer cuarto de hora, ya había construido una ventaja de cuatro goles, reflejo de un dominio absoluto en todas las líneas. El equipo fue agresivo, vertical y efectivo, generando una imagen sólida en lo futbolístico.
Christian Ebere marcó el ritmo con un doblete temprano, mientras que Charly Rodríguez y un autogol ampliaron la diferencia en una primera mitad prácticamente perfecta. En ese contexto, Luka Romero también destacó, primero con destellos de calidad y luego con un golazo que terminó por sellar la exhibición.
La afición de Cruz Azul no se conforma, pese a la goleada
Pero mientras el equipo celebraba en el campo, la afición dejó claro que el resultado no es suficiente. La sensación general que se instaló tras el partido fue de inconformidad, marcada por una preocupación que viene creciendo desde hace semanas: la falta de refuerzos.
Las reacciones no tardaron en aparecer y el tono fue contundente. Hubo quienes señalaron que vencer a un rival de menor exigencia no es parámetro real de cara al torneo, advirtiendo que “se vendrán equipos mucho más fuertes”. Otros fueron más directos, cuestionando la falta de incorporaciones y exigiendo movimientos inmediatos en el mercado, con mensajes que apuntan a la urgencia de cerrar fichajes como César Montes o Juan Brunetta, además de evitar que los refuerzos lleguen tarde como en torneos anteriores.
La preocupación también se trasladó al armado del plantel. La afición identifica zonas débiles claras: un lateral, el reemplazo de Lira y un delantero de jerarquía aparecen como prioridades. La exigencia no es menor, y responde a la expectativa de competir en serio desde el inicio del campeonato.
Incluso hubo espacio para críticas estructurales. Algunos aficionados apuntaron a la cantera, señalando que el nivel baja cuando ingresan jóvenes, mientras que otros ampliaron el reclamo hacia necesidades más profundas, como infraestructura y planificación deportiva. El mensaje es claro: no basta con ganar, hay que construir un proyecto sólido.
Entre ilusión y presión rumbo al Apertura 2026
El caso de Cruz Azul refleja una dualidad marcada. Por un lado, el equipo responde en la cancha con goles, intensidad y figuras que atraviesan un buen momento. Por el otro, la afición mantiene la guardia alta, consciente de que los verdaderos desafíos están por venir.
El calendario traerá rivales de mayor jerarquía y exigencia, y es ahí donde se pondrá a prueba la solidez del plantel. En ese sentido, el reclamo funciona también como advertencia: el margen de error es bajo y la exigencia, alta desde antes de que inicie el torneo.
