En un momento donde la exigencia no da respiro, Erik Lira atraviesa uno de los puntos más altos (y también más demandantes) de su carrera. Capitán de Cruz Azul, consolidado en la Selección Mexicana y con el Mundial 2026 en el horizonte, vive bajo una presión constante que no distingue entre entrenamientos, partidos o concentraciones.

Sin embargo, detrás de ese ritmo implacable, hay un factor poco conocido que lo ayuda a sostener su nivel. Lejos de los reflectores y del ruido del fútbol, Lira encontró en el golf un refugio personal, un espacio que no solo lo distrae, sino que también fortalece su mentalidad competitiva.

El golf, mucho más que un simple hobby para Erik Lira

Lira carga con la responsabilidad de ser uno de los referentes de La Máquina, y su presente también lo coloca en un lugar privilegiado dentro del Tri. En ese contexto, la exigencia física y mental es máxima. Es allí donde apareció el golf, casi de manera silenciosa, hasta convertirse en una parte importante de su rutina.

Empezó como un gusto, así de empezar a verlo en los torneos en televisión y después empecé a investigar, me empecé a meter y creo que hoy es un escape que tengo para relajarme, para distraerme y también para divertirme”, explicó Lira en diálogo con Claro Sports.

“Es un deporte muy mental”: la conexión con su rendimiento

Lo que comenzó como curiosidad terminó transformándose en una herramienta personal para encontrar equilibrio en medio del caos competitivo. Pero el impacto del golf en Lira va mucho más allá del entretenimiento. En su propia mirada, existe una relación directa entre este deporte y su rendimiento dentro del campo de fútbol.

“Creo que el golf es un deporte bastante mental en el cual también tienes que salirte del error para en las siguientes jugadas. Entonces, también eso creo que en el campo de fútbol te ayuda”, señaló. Esa capacidad es, justamente, una de las cualidades que hoy lo distinguen como mediocampista.

Su escape no implica descuidar su profesión, sino todo lo contrario: le permite volver con mayor claridad y enfoque. “Esto me ayuda a distraerme, salirme un poco del entorno, pero obviamente no descuidando el fútbol y siempre cumpliendo los entrenamientos en tiempo y forma”, agregó.