Una de las noticias que sacudieron a la Liga MX a pocos días del inicio de una nueva temporada tiene que ver con una polémica decisión de la UNAM. Y es que a menos de una semana del comienzo del Clausura 2026, le comunicó a Cruz Azul que no iba a renovarle su contrato para ser local en el Estadio Olímpico Universitario. Debido a que existe un acuerdo de palabra desde noviembre, es una situación que tomó por sorpresa a todo el club.

Al mismo tiempo, La Máquina debuta como local en la segunda jornada frente a Atlas, por lo que la directiva tuvo que actuar con rapidez. Aunque se barajaron varias opciones, se terminó confirmando que el equipo de Nicolás Larcamón hará de local en el Estadio Cuauhtémoc. La decisión no fue bien tomada por la afición cementera, pero no se llegó a un acuerdo para jugar en el Ciudad de los Deportes como en 2024.

Asimismo, Adrián Esparza Oteo explicó por qué se produjo esta situación: “Tuvo que ver con la cantidad de fricciones que tuvieron Cruz Azul y Pumas en el semestre pasado. Pasó lo de Adalberto Carrasquilla… que La Máquina no metió la situación ante la Comisión Disciplinaria, pero sí causó problemas. También sucedió lo del aficionado que falleció en los alrededores de Ciudad Universitaria; es algo que generó un tema negativo muy importante”.

Más allá de esta situación, está claro que el éxito deportivo del cuadro cementero jugando en CU también influyó en la decisión. Y es que jugando un solo año allí, el equipo estableció un récord de partidos invicto y levantó una Concachampions. Es verdad que todavía está pendiente el título de liga, pero Cruz Azul llegó hasta dos semifinales haciendo de local en el Olímpico.

La razón por la que UNAM decidió sacar a Cruz Azul del Estadio Olímpico (Getty Images)

Las desventajas de Cruz Azul de jugar en el Estadio Cuauhtémoc

En primera instancia, resulta un hecho que la afición de Cruz Azul presentará problemas para moverse cada semana a Puebla. El calendario de la temporada está muy comprimido por la presencia del Mundial a mitad de año, por lo que hay demasiados partidos en pocos días. Esto repercutirá de manera fuerte en el bolsillo de todos los aficionados cementeros que desean acompañar al equipo.

En segundo lugar, la plantilla también tendrá menos descanso al tener que movilizarse a otra ciudad para disputar cada partido de local. Al menos que se encuentre alguna solución, los jugadores irán a Puebla a disputar los encuentros, y volverán inmediatamente a Ciudad de México para continuar con los entrenamientos. A esto se le suma el hecho que La Máquina también jugará la Concachampions, provocando que tenga todavía más compromisos.