La mayoría de las veces se considera refuerzo al futbolista que llega a un nuevo club para ser incluído en el primer equipo. Sin embargo, uno de los refuerzos que tuvo Cruz Azul para este semestre fue el regreso de Andrés Montaño. El volante mexicano había demostrado con Vicente Sánchez tener una gran jerarquía, por lo que generó expectativa saber cómo iba a encajar en el sistema de Nicolás Larcamón.
Es un hecho que no tiene hueco como titular ante los presentes de Jeremy Márquez, José Paradela y Agustín Palavecino, pero da la sensación de que Montaño es el primer cambio del entrenador. Justamente, ese rol lo venía cumpliendo Luka Romero, quien parece haber perdido terreno. Si bien fue titular en la victoria contra Atlético San Luis, es un elemento que suma muchos minutos por la regla de menores; más allá de que es una pieza interesante.
En los juegos contra Santos por liga, y Monterrey por Concachampions, Andrés Montaño ingresó desde el banco antes que Luka Romero. Además, todo indica que el ex Mazatlán se convirtió en el sustituto directo de José Paradela, cuestión que el ex Milan nunca logró en los últimos meses. Es evidente que se tratan de jugadores que pueden complementarse, pero en una plantilla con tanta competencia interna, estos detalles marcan la diferencia.
Asimismo, se creía que Romero iba a ganar mucho lugar después de su hat-trick frente a Vancouver FC, pero siguió sumando minutos de a puñados. Por su parte, Montaño ha ingresado en momentos en donde Cruz Azul necesitaba juego para sacar adelante los partidos. Esa es otra cuestión que marca la diferencia sobre lo que pretende Larcamón de cada uno de ellos.
La opinión de Nicolás Larcamón sobre Luka Romero
En el inicio de la temporada, luego de que Cruz Azul venciera a Vancouver FC con un triplete de Luka Romero, Nicolás Larcamón le dedicó una fuerte declaración: “Un premio a un trabajo muy constante y es de él. El haber jugado en equipos de élite internacional es espectacular. Siempre está firme en cada momento aun cuando no le toca, sabe de la exigencia interna”. Es por esa característica que Romero comenzó a cumplir un rol más similar al de Jeremy Márquez, alejándose del área.
Sobre el cierre de la última temporada, cuando inició la liguilla, Nicolás Larcamón dejó de utilizar a Luka Romero como revulsivo. Quedó la sensación de que solo le dio minutos para completar la regla de menores; sumó 3 minutos en la ida contra Chivas, en la vuelta no ingresó y en total frente a Tigres sumó 21 minutos de juego. Por su parte, la lesión de Andrés Montaño se produjo en unos cuartos de final tras anotar un doblete.
