Pablo Ceppelini se convirtió esta jornada y de manera oficial en nuevo jugador de Peñarol. El mediocampista uruguayo permanecerá en las filas del conjunto aurinegro hasta finales de este 2021, momento en el que volverá a Cruz Azul para finiquitar un traspaso que deje réditos económicos a la escuadra cementera.

Sin oportunidades dentro del plantel, el charrúa prefirió hacer las maletas hacia su tierra natal para no perder ritmo de competencia. Ahora con un nuevo destino en su horizonte, Ceppelini podría volver a escuchar los ecos de racismo que se tornan a su alrededor y que lo vienen persiguiendo desde su etapa como futbolista del Atlético Nacional.

Fue en el año 2019 en un encuentro entre la tropa verdolaga contra el Junior de Barranquilla. En aquel encuentro, el exjugador de Cruz Azul tuvo un impase con Edwin Cetre, mediocampista de los barranquilleros. Las cámaras de la transmisión captaron a Ceppelini haciendo un gesto que se entendió como "huele feo" en la cara de su adversario.

Tras la finalización del encuentro, y ante las constantes críticas que recibió por parte de aficionados y de la prensa colombiana, el nacido en Montevideo salió a ofrecer declaraciones sobre lo acontencido, y aunque afirmó que sí hizo el gesto para señalar un mal olor que provenía de Cetre, lo desligó de cualquier acto de racismo.

"Ese hombre realmente tenía mal aliento. Creo que estuve mal con ese gesto, pero son cosas que quedan dentro de la cancha. ¿Qué tiene que ver el mal aliento con el racismo? Son cosas totalmente diferentes. Todos mis mejores amigos son de tez morena, así que no fue nada de eso", declaró el nuevo jugador de Peñarol en rueda de prensa al día siguiente del partido.

Tras analizar las imágenes y ante las constantes quejas por parte de gremios y aficionados, la Federación Colombiana de Futbol decidió suspender a Ceppelini por dos jornadas y le impuso una multa de 500 dólares. Meses después del hecho, el uruguayo firmaba con Cruz Azul como una de las mayores perlas de la competición cafetera.