Uno de los jugadores más controvertidos que tuvo Cruz Azul en el último tiempo fue Julio César Domínguez, quien ostenta ser el que más presencias tiene en la historia de la institución. Pese a ello, portal la cinta de capitán durante años y ser campeón, el Cata se fue realmente enemistado con la afición celeste.

Esto se debe a una serie de errores muy claros dentro del campo de juego en muy poco tiempo, algo que acortó su estadía en el club. Pese a tener el firme deseo de retirarse con el jersey celeste, el defensor central se marchó al Atlético San Luis para allí despuntar sus últimos minutos en primera división.

Sobre esto y más el Cata habló en una entrevista para el Canal de Shaggy Martínez, en donde lo más resonante fueron las palabras que utilizó para describir sus primeros pasos. Domínguez contó que recibió mucha ayuda de César Delgado, en un momento económico realmente duro.

“Una anécdota cuando yo recién subí: yo ya estaba jugando en primera división, estuve casi un año sin cobrar, güey. Ya jugando en primera división… Me quedé a andar poquito, 15,000 pesos 3 años, ya estando en primera… En ese lapso, quiero mencionar porque es algo que lo he dicho, del Chelito (Delgado), que me apoyó mucho: me pagó tres meses de renta, depósito, me compró lavadora, refri, tres camas cuando estaba mi esposa embarazada de Julio”.

La final perdida ante América

Este juego fue el más doloroso que le tocó vivir a Domínguez, en aquel Clausura 2013. “A mí la que más me dolió fue la del América. Yo creo que esa fue… y siempre lo he dicho, son minutos donde se nos fue de las manos, con un hombre de más. Creo que a veces tienes que gestionar los partidos. Siendo cruzazulino y antes que habíamos llegado a finales, pues obviamente yo lloraba, güey. Duraba un día o una semana sin salir no lo podía creer”.

Su devoción por Juan Reynoso

Juan Reynoso nos enseñó mucho el recibir el balón, el tema de perfiles… era muy exigente y en la parte de competencia yo se lo aprendí. Siempre se los dije a los chavos: él no te ponía un 11 ideal desde el lunes. Te ponía miércoles, jueves, hasta el viernes, y el que jugara estaba bien. Eso te hace competir y no te hace estar en confort o cómodo. Por eso se ganó la novena.”