El futbol no siempre despide a las figuras cuando cuelgan los botines. Para algunos, apenas comienza una nueva historia. Y en el caso de Andrés Guardado, esa transición parece tener un destino tan grande como inesperado: la Copa del Mundo.
El histórico mediocampista, símbolo de liderazgo y constancia, volverá a estar en el escenario más importante del futbol mundial en 2026. Pero esta vez no será dentro del campo. Guardado fue anunciado como comentarista estrella de Telemundo para el Mundial, donde compartirá espacio con figuras internacionales como Antonio Valencia, Guti, José Pékerman y Dely Valdés.
Una noticia que no pasa desapercibida en el entorno de Cruz Azul. Y es que hace apenas unos meses, el “Principito” estuvo muy cerca de vestir la playera cementera, en un movimiento que pudo haber cambiado tanto su destino como el del club.
De posible refuerzo de Cruz Azul a nuevo rostro del Mundial
Tras el Clausura 2025, Cruz Azul exploró la posibilidad de sumar experiencia y liderazgo a su mediocampo. En medio de dudas contractuales y la necesidad de reforzar la zona, el nombre de Andrés Guardado apareció como una opción real y atractiva.
Lejos de insistir en continuar su carrera como futbolista, optó por dar un giro definitivo. Evaluó opciones junto a su familia —desde mudarse a Miami hasta regresar a Sevilla—, pero finalmente eligió retirarse y comenzar su formación como director técnico en Europa.
Su nueva etapa lo llevó de vuelta al entorno del Real Betis, donde inició su preparación desde la cantera, con la mira puesta en construir una carrera desde el banquillo. Sin embargo, su voz seguirá presente en el futbol de élite.
El fichaje que no fue: Larcamón y la decisión que cambió todo
El propio futbolista confirmó que existió un acercamiento formal. Sin embargo, la operación nunca terminó de tomar forma. La razón tuvo nombre y apellido: Nicolás Larcamón.
El entonces recién llegado entrenador no estaba convencido de incluir a Guardado dentro de su proyecto. Su idea de un equipo dinámico, intenso y sostenido durante los 90 minutos no contemplaba el perfil del veterano mediocampista. Y esa decisión fue determinante.
“Necesito tener la aprobación del entrenador. Y al final llegó uno que no lo vio del todo claro… y ciao”, confesó Guardado en entrevista, dejando en evidencia cómo se cayó una negociación que parecía encaminada.
