La mudanza forzada al Estadio Cuauhtémoc, tras la ruptura con la UNAM por el uso del Olímpico Universitario, obligó a Cruz Azul a salir de la Ciudad de México y a redefinir su localía. Puebla se convirtió en una solución de emergencia, pero también en un foco de conflicto que hoy preocupa seriamente al entorno celeste.
Antes incluso del debut cementero como local, el estado de la cancha del Estadio Cuauhtémoc ya había quedado expuesta. En el Puebla vs Mazatlán, correspondiente a la Jornada 2, una barrida de Jair Díaz levantó un enorme trozo de césped, dejando un bache visible con tierra suelta en pleno partido.
Las imágenes fueron contundentes. Jardineros tuvieron que ingresar al campo para “parchar” la zona en tiempo real, una escena poco habitual para un estadio de Primera División. El césped, recientemente cambiado por uno híbrido, evidenció que aún no está asentado y que no resiste la intensidad del calendario.
Días después, en el Cruz Azul vs Atlas, la situación volvió a repetirse. Trozos de pasto sueltos, bote irregular del balón y futbolistas resbalando en acciones simples encendieron la alarma. Incluso, desde la transmisión de TUDN, se reveló que Nicolás Larcamón tocó el césped desde la banca y lanzó una frase tan breve como contundente: “Está terrible”.
La primera víctima: Faustine Robert y una lesión que lo cambia todo
Lo que parecía una advertencia terminó convirtiéndose en un hecho concreto. En el Puebla vs Toluca Femenil, disputado este sábado, la cancha del Estadio Cuauhtémoc cobró su primera víctima.
Faustine Robert, futbolista francesa del Toluca, se lesionó en una jugada absolutamente cotidiana. Sin choque, sin velocidad extrema y sin contacto con una rival. Corrió por la banda derecha, se apoyó para mandar un centro y su tobillo quedó atorado en el pasto suelto.
La imagen fue elocuente. El pie se “enterró” en el césped, la articulación se dobló y la jugadora terminó en el suelo, con visibles gestos de dolor. Tuvo que salir de cambio tras ser atendida por el cuerpo médico, dejando una escena que recorrió rápidamente las redes sociales.
Un problema anunciado: demasiados partidos y poco margen de reacción
El contexto agrava aún más la situación. En menos de una semana, el Estadio Cuauhtémoc recibió cuatro partidos oficiales: Puebla vs Mazatlán, Cruz Azul vs Atlas, Puebla vs Toluca Femenil y, horas después, Cruz Azul vs Puebla. El desgaste es evidente.
Tres equipos utilizando la misma cancha, un césped recientemente instalado y prácticamente sin tiempo de reposo conforman un combo peligroso. Desde el inicio del Clausura 2026, el pasto luce suelto, irregular y frágil ante cualquier apoyo fuerte. A esto se suma un dato clave: el calendario no ofrece soluciones inmediatas: no tendrá descanso en los próximos meses, al menos hasta abril.
Para La Máquina, el problema no debe de ser ajeno. Antes de la lesión de Robert, ya se habían encendido alertas con Jair Díaz, Amaury García y hasta Camilo Vargas, quienes mostraron molestias tras acciones provocadas por el mal estado del campo.
